Las autoridades de Nariño manifestaron su preocupación por las dificultades para atender varios incendios forestales que permanecen activos en distintas zonas del departamento. La presencia de grupos armados ilegales y las condiciones de seguridad han retrasado el ingreso de los organismos de socorro, complicando las labores para controlar las llamas.

Uno de los casos más críticos se registra en el municipio de Los Andes, donde un incendio iniciado el pasado 8 de julio continúa afectando la cobertura vegetal. De acuerdo con las autoridades, los equipos de emergencia no han podido acceder de manera oportuna al área debido a los riesgos derivados del conflicto armado que persiste en esa región del departamento.

La situación ha generado preocupación entre las comunidades, ya que el avance del fuego amenaza ecosistemas, cultivos y fuentes hídricas, además de representar un riesgo para la población que habita en los sectores cercanos. Mientras tanto, los organismos de gestión del riesgo mantienen el monitoreo de la emergencia y evalúan las condiciones para intervenir cuando existan garantías de seguridad.

Las autoridades hicieron un llamado para que se faciliten las condiciones que permitan el ingreso del personal de atención de desastres y de los cuerpos de socorro, con el fin de evitar que el incendio siga extendiéndose y cause mayores afectaciones ambientales y económicas.

Asimismo, reiteraron la importancia de fortalecer la coordinación entre las instituciones encargadas de la gestión del riesgo y las entidades de seguridad para responder con mayor rapidez a este tipo de emergencias, especialmente en zonas donde el conflicto armado limita la capacidad de reacción del Estado.