Bustos llega al segundo semestre con el cargo en la cuerda floja y la obligación de ganar o ganar
Fabián Bustos afronta el reto más importante de su carrera en el fútbol colombiano con Millonarios, sabiendo que otro semestre mediocre significaría su salida del club más ganador del país. El argentino llegó en febrero como reemplazo de Hernán Torres, pero el primer semestre no pudo haber salido peor: eliminado de la Liga BetPlay sin llegar a cuartos de final y eliminado de la Copa Sudamericana en una fase que tenía toda para avanzar. La directiva lo respaldó públicamente no por convicción total sino porque su contrato vigente hasta diciembre hace que su continuidad sea la opción económicamente más racional, una realidad que Bustos conoce perfectamente y que le pesa en cada entrenamiento de pretemporada.
Lo que sí está claro es que el técnico tiene hambre de revancha y que el club le prometió los cinco refuerzos que pidió para armar un equipo más competitivo. La derrota 2-0 en el amistoso ante Universitario en Lima no fue la primera impresión ideal, pero Bustos ve en ese resultado una señal de lo que falta por construir antes del debut oficial del 25 de julio. El partido ante Colo Colo el 18 de julio en El Campín será la presentación oficial ante una hinchada que todavía no lo ha perdonado del todo y que llegará al estadio exigiendo respuestas. Diciembre está lejos, pero en Millonarios el tiempo nunca alcanza cuando los resultados no llegan.
