Las costas del Pacífico colombiano comenzaron a recibir las primeras ballenas jorobadas que cada año llegan desde la Antártida para reproducirse y cuidar a sus crías. El fenómeno convierte a esta región en uno de los destinos de naturaleza más importantes de América Latina.
Las autoridades ambientales y operadores turísticos trabajan para promover un avistamiento responsable que proteja a los cetáceos y, al mismo tiempo, fortalezca la economía de las comunidades locales mediante el turismo sostenible.
