Las autoridades meteorológicas mantienen un seguimiento permanente al desarrollo del fenómeno de El Niño, debido a que sus efectos podrían provocar un aumento significativo de las temperaturas y una reducción de las lluvias en varias regiones. Esta situación genera preocupación por el impacto que podría tener sobre el abastecimiento de agua, la agricultura y la generación de energía.
Los organismos de gestión del riesgo recomendaron a las comunidades hacer un uso responsable del agua, prevenir incendios forestales y mantenerse atentos a los reportes oficiales. Mientras continúan las evaluaciones climáticas, diferentes entidades trabajan en planes de prevención para reducir los efectos que este fenómeno podría causar en los próximos meses.

