Grêmio llega a Mirassol con la obligación de ganar o arriesgarse a caer en el descenso
El Inmortal Tricolor atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente en el Brasileirao 2026. Con 21 puntos en 18 partidos y siendo el primer equipo fuera de la zona de descenso, Luís Castro sabe que una derrota esta noche en Mirassol podría hundirlo entre los cuatro últimos y complicar enormemente la segunda mitad de la temporada. El técnico portugués aprovechó la pausa mundialista para reinventar el equipo con novedades importantes: el regreso de Weverton al arco tras su recuperación, el argentino Cristián Pavón como nuevo fichaje en la banda derecha, y Carlos Vinícius como referencia ofensiva junto a Tetê, en lo que podría ser la alineación más competitiva que Castro ha podido presentar en todo el año.
La gran debilidad de este Grêmio que llega a Mirassol es escalofriante: el equipo gaúcho aún no ha ganado ni un solo partido fuera de casa en todo el Brasileirao 2026, un registro que lo convierte en el peor visitante de la competición y que hace especialmente difícil el desafío de esta noche en el Estádio Maião. Como si fuera poco, el historial ante Mirassol es desfavorable con tres derrotas consecutivas ante el Leão Caipira, incluyendo un humillante 4-1 en este mismo estadio el año pasado. Grêmio tiene la calidad para romper esa racha, pero necesita hacerlo esta noche o las alarmas del descenso sonarán con fuerza en Porto Alegre.
