Bustos llega al partido más importante de su pretemporada con el cargo en juego y la hinchada mirando
Fabián Bustos sabe perfectamente lo que significa esta noche en El Campín. El técnico argentino lleva meses bajo una presión que no cede: llegó en febrero para salvar un barco que hacía agua, terminó el primer semestre sin clasificar a cuadrangulares y sin avanzar en la Copa Sudamericana, y ahora debe demostrar ante Colo Colo, el rival más exigente de su pretemporada, que tiene los argumentos para seguir al frente del club más ganador de Colombia. Una derrota abultada esta noche podría encender definitivamente las alarmas en la directiva antes del debut oficial del 25 de julio ante Bucaramanga, mientras que una victoria cambiaría completamente el ambiente en Bogotá.
Lo que más se le critica a Bustos desde su llegada es precisamente lo que esta noche tiene que resolver: la falta de identidad ofensiva de un equipo que tiene jugadores de calidad pero que no genera ocasiones con claridad y que depende demasiado de individualidades para crear peligro. Ante Universitario en Lima quedó expuesto ese problema con una derrota 2-0 donde Millonarios apenas inquietó al portero rival. Esta noche con Guerrero debutando en el lateral, Mackalister Silva liderando el mediocampo y la presión de 80 años de historia encima, Bustos tiene exactamente 90 minutos para convencer a una hinchada que todavía no cree en él de que el segundo semestre será diferente. En el fútbol colombiano los plazos son cortos y el tiempo de Bustos se acaba más rápido de lo que él quisiera.
