Las enfermedades transmitidas por perros y gatos domésticos se han convertido en una amenaza creciente para la supervivencia de los felinos silvestres en América Latina. Especialistas advierten que virus, bacterias y parásitos están afectando a especies como jaguares, pumas, ocelotes y otros grandes carnívoros, incluso dentro de áreas protegidas.

El avance de los asentamientos humanos, la expansión de carreteras y la presencia de mascotas sin vacunación cerca de ecosistemas naturales han incrementado el contacto entre animales domésticos y fauna silvestre. Esta situación facilita la propagación de enfermedades como el moquillo, la sarna, la leucemia felina y la panleucopenia, que pueden causar graves afectaciones e incluso la muerte de ejemplares silvestres.

Investigaciones realizadas en distintos países de la región muestran que esta amenaza sanitaria ya ha sido identificada en poblaciones de felinos de México, Costa Rica, Ecuador, Bolivia y otras naciones latinoamericanas. Los expertos señalan que, además de la pérdida de hábitat y la caza ilegal, las enfermedades representan un desafío creciente para la conservación de estas especies.

Los especialistas insisten en que la solución pasa por fortalecer la vacunación y el control sanitario de perros y gatos, evitar el abandono de mascotas en zonas rurales y protegidas, así como reforzar los programas de monitoreo de fauna silvestre. Estas acciones son consideradas fundamentales para reducir el riesgo de contagios y proteger a los felinos que cumplen un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas.