São Paulo atraviesa su peor crisis en años: salarios atrasados, transfer ban y seis partidos sin ganar

El Tricolor Paulista está hundido en una tormenta perfecta que va mucho más allá de los resultados en el campo. São Paulo llega al segundo semestre con salarios atrasados, un transfer ban en vigor que le impide fichar jugadores en el mercado, una directiva en crisis después de que el presidente Julio Casares fuera suspendido y renunció en enero y la llegada del interino Harry Massis Júnior, y una racha de seis partidos consecutivos sin ganar en el Brasileirao que lo tiene en la novena posición con 25 puntos. La prensa brasileña ya no tiene miedo de pronunciar la palabra que nadie en el Morumbi quiere escuchar: descenso. Con apenas cinco puntos de ventaja sobre la zona de peligro, el fantasma ronda un club que históricamente jamás ha jugado en la Serie B.

Dorival Júnior, el tercer técnico del año después de Hernán Crespo y Roger Machado, tomó el cargo en mayo en el momento más difícil y esta mañana fue valiente al no usar los problemas extrafutbolísticos como excusa, asumiendo la responsabilidad del momento y pidiendo reacción inmediata. Sin embargo las limitaciones son reales: no puede contratar por el transfer ban, los jugadores llevan semanas con salarios atrasados que minan la motivación del vestuario, y el próximo partido es ante Flamengo en el Maracanã el domingo, el segundo clasificado con 37 puntos. São Paulo necesita un milagro institucional y deportivo simultáneo para que el segundo semestre no termine siendo el más oscuro de su historia.