La Chapecoense llega a la Vila Belmiro como colista pero con la memoria de la goleada que sacudió al Peixe
El Verdão do Oeste visita esta tarde a Santos en uno de los estadios más emblemáticos de Brasil sabiendo que tiene algo que muy pocos equipos pueden presumir en este Brasileirao: ya le ganaron al Peixe esta temporada, y lo hicieron con una goleada de 4-2 que dejó cicatrices profundas en el vestuario santista. Esa victoria en Chapecó en la primera rodada es el argumento más poderoso que tiene la Chapecoense para llegar a la Vila Belmiro sin complejo de inferioridad, aunque la realidad de la tabla es dura: último lugar con apenas 9 puntos y sin Italo, su goleador vendido al fútbol surcoreano, lo que hace aún más complicado el panorama ofensivo del equipo catarinense.
Lo que hace especial la historia de la Chapecoense en este Brasileirao es el contraste entre sus números generales y lo que ocurre cuando enfrenta a Santos: un equipo que suma pocos puntos en el torneo pero que tiene una efectividad sorprendente contra el Peixe cuando encuentra los espacios para correr en transición. El técnico del Verdão do Oeste sabe que esta tarde necesita repetir la misma receta de enero: bloque bajo, paciencia defensiva y aprovechar los errores del rival en las contratransiciones. Con Neymar posiblemente en la cancha y Santos hambriento de revancha, la misión es complicada, pero el fútbol ya demostró este año que la Chapecoense puede sacudir al Peixe cuando menos lo espera.
