Las barreras son tan altas que el regreso de Mastantuono a River es prácticamente imposible en este momento

Los obstáculos que enfrenta River Plate para traer de vuelta a Franco Mastantuono son de naturaleza tan diversa que hacen la operación casi inviable en la práctica. El primero y más contundente es la postura del Real Madrid: el club blanco no aceptará ninguna cesión fuera de Europa porque necesita que el argentino siga adaptándose al fútbol del viejo continente, y volver a Argentina rompería ese proceso de adaptación que tanto valora la institución. Ninguna cantidad de dinero ni argumento sentimental cambia esa posición porque no es una decisión económica sino de planificación deportiva a largo plazo. El Madrid tiene el control total del jugador hasta 2031 y esa jerarquía en la negociación es absoluta.

El segundo obstáculo es la ciudadanía europea de Mastantuono, que en Europa le permite jugar sin restricciones de cupo pero que en Argentina no tiene ningún valor adicional. Un regreso a River significaría que el jugador ocuparía plaza de extranjero en el fútbol argentino, con todas las limitaciones que eso implica para un mercado donde los cupos de extracomunitarios son escasos y costosos. El tercer problema es económico: el salario que el Real Madrid paga a Mastantuono está muy por encima de lo que River puede asumir en cualquier fórmula de cesión, y la diferencia entre lo que el club millonario puede pagar y lo que el jugador cobra actualmente es tan grande que volvería la operación financieramente inviable incluso si el Madrid cambiara de posición. River tendrá que conformarse con seguir el crecimiento de su exjugador desde la distancia y esperar que algún día regrese al Monumental a despedirse cuando su carrera llegue al tramo final.