El Real Madrid tiene el mercado abierto hasta el 31 de agosto y Florentino Pérez prometió en su campaña electoral la llegada de un galáctico que todavía no se ha materializado. Los dos nombres que concentran toda la atención son Rodri y Michael Olise, dos objetivos de naturaleza completamente diferente pero igualmente ambiciosos. Rodri es la petición personal de Mourinho: el mediocampista campeón del mundo con España en 2026 es exactamente el pivote defensivo que el técnico portugués quiere como ancla de su doble pivote junto a Valverde, y desde el entorno del jugador hay buena predisposición para vestir de blanco. La negociación con el Manchester City es compleja y los informes se contradicen, con algunas fuentes dando el fichaje por hecho y otras descartándolo, pero lo que es claro es que Mourinho lo quiere y el Madrid está moviéndose para conseguirlo por alrededor de 50 millones de euros.

El caso de Michael Olise es diferente y más complicado. El extremo francés del Bayern de Múnich fue el objetivo galáctico que Florentino mencionó en campaña con una oferta cercana a los 150 millones, pero el Bayern rechazó esa propuesta y el propio Olise comunicó al club alemán que quiere quedarse, aunque los últimos rumores señalan que Mbappé habría convencido a su compatriota para unirse al Madrid. El club bávaro ya trabaja en una renovación contractual para blindarlo. Mientras tanto el Madrid también tiene en su radar a Tchouaméni como posible venta al Manchester United para liberar masa salarial y dar entrada a nuevos refuerzos en el mediocampo. Un mercado que todavía tiene semanas por delante y que puede cerrar con el Bernabéu teniendo el mejor mediocampo de Europa.