La operación es posible pero tiene más obstáculos que cualquier otro fichaje del mercado
Ferran Torres al Real Madrid es una posibilidad real pero con tantas complicaciones que su probabilidad sigue siendo baja comparada con el PSG o el Aston Villa. El factor más complicado no es económico sino histórico y simbólico: un jugador que lleva cuatro años y medio en el Barcelona difícilmente puede llegar al Madrid sin generar una reacción de rechazo enorme en la afición culé y una polémica que duraría toda la temporada. En el fútbol español los traspasos directos entre ambos clubes son prácticamente inexistentes en la era moderna y los pocos que ocurrieron siempre generaron polémicas enormes. Mourinho tendría que estar absolutamente convencido de que Ferran es el jugador que necesita para asumir ese desgaste mediático, y por ahora el técnico tiene otras prioridades más claras como Rodri y Olise.
El segundo obstáculo es la voluntad del propio jugador. Ferran Torres creció siendo del Valencia y luego militó en el Manchester City antes de llegar al Barcelona, lo que significa que no tiene el componente emocional del barcelonismo arraigado, pero sí tiene la relación especial con Luis Enrique del PSG que lo conoce mejor que nadie y le prometió un rol protagonista en el campeón de Europa. Entre firmar con el PSG de Luis Enrique que lo catapultó al estrellato mundialista y firmar con el Madrid asumiendo la polémica del traspaso desde el Barça, la primera opción es claramente más atractiva para el jugador. El Madrid podría entrar con fuerza si el PSG no cierra la operación antes de agosto, pero para que eso ocurra necesita que todas las piezas fallen primero, lo cual lo convierte en una posibilidad remota aunque no imposible en un mercado donde todo puede cambiar en 24 horas.
