Unai Simón Mendibil escribió en el Mundial 2026 de Norteamérica una página que ningún guardameta había podido escribir antes en la historia de la Copa del Mundo. El portero del Athletic Club de Bilbao solo encajó un gol en los siete partidos que disputó España durante todo el torneo, mantuvo su portería a cero en seis de esos encuentros y estableció el récord absoluto de minutos consecutivos sin encajar en la historia de los mundiales con 650 minutos imbatido, superando el legendario registro de Walter Zenga que llevaba 36 años vigente desde Italia 1990 con 517 minutos. La racha se cortó en cuartos de final ante Bélgica con el gol de Charles De Ketelaere, pero el daño ya estaba hecho y los libros de historia ya tenían el nombre de Unai Simón grabado para siempre. La FIFA reconoció su actuación con el Guante de Oro como mejor portero del torneo, tomando el testigo del Dibu Martínez que había ganado ese mismo premio en Qatar 2022.
Lo que hace tan especial la actuación de Unai Simón es que fue construida contra los tres mejores atacantes del planeta en la fase eliminatoria: Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé y Lionel Messi intentaron batirle en octavos, semis y la final respectivamente, y ninguno de los tres lo consiguió. El portero vasco recibió el premio con una humildad característica declarando que el galardón individual reflejaba el trabajo defensivo colectivo de todo el equipo, reconociendo que mantener la portería a cero en un Mundial no es mérito de un solo hombre sino de once jugadores que trabajan juntos desde el primer minuto. Con la Nations League 2023, la Eurocopa 2024 y el Mundial 2026 en su vitrina, Unai Simón cierra el ciclo más glorioso de la historia de la selección española como el guardameta más consistente y confiable que ha tenido la Roja desde los tiempos de Iker Casillas.
