George Russell arrancó el Mundial 2026 como el gran favorito al título después de su mejor temporada en 2025 y con la confianza de quien lleva casi una década en el programa Mercedes. Sin embargo la irrupción de Antonelli lo cambió todo: el inglés ganó el Gran Premio de Australia inaugural y el sprint de China demostrando que tiene el nivel para ser campeón, pero una serie de momentos desafortunados que él mismo reconoció estuvieron en parte fuera de su control lo dejaron muy por detrás de su compañero en el campeonato. En Japón un coche de seguridad mal cronometrado lo privó de una victoria casi segura justo después de su parada en boxes, y en varios circuitos problemas técnicos o estrategias que no salieron como esperaban alejaron puntos que hubieran cambiado completamente la cara del campeonato.

Con 131 puntos en el campeonato Russell ocupa el tercer lugar por detrás de Antonelli y Hamilton, una posición que no refleja su velocidad real pero sí la inconsistencia de sus resultados en la primera mitad de la temporada. El inglés declaró que se apoya en un psicólogo deportivo y en sus conversaciones con Toto Wolff para mantener la cabeza fría, recordando que muchos de los puntos perdidos no fueron por rendimiento sino por circunstancias externas. El GP de Hungría donde arrancan desde posiciones intermedias de la parrilla será una prueba de carácter para un piloto que necesita encadenar resultados sólidos en la segunda mitad del campeonato si quiere mantener vivas sus opciones al título antes de que Antonelli lo sentencie definitivamente.