El Glorioso llega al Mineirão sabiendo que tiene la goleada de enero como escudo pero la irregularidad como problema
Botafogo viaja a Belo Horizonte esta tarde con el antecedente más poderoso que puede tener un visitante en el Mineirão: la goleada 4-0 de enero que demostró que cuando el Glorioso está en su mejor versión puede humillar a cualquier rival del torneo independientemente de la cancha y la historia. Danilo con su doblete, Matheus Martins y Artur fueron los artífices de una noche perfecta que el Botafogo quisiera repetir esta tarde ante una Raposa que llega furiosa y hambrienta de revancha. Sin embargo la realidad del Glorioso en el Brasileirao 2026 es más complicada que aquel resultado: nueve lugar con 25 puntos en 18 partidos, siete victorias pero también siete derrotas y una defensa que recibió 32 goles que lo convierte en uno de los equipos más permeables del torneo.
Lo que más preocupa al cuerpo técnico del Botafogo antes de este viaje al Mineirão es la irregularidad que caracterizó la segunda mitad del primer turno del torneo: el equipo del propietario John Textor tiene el talento individual para ganar cualquier partido pero la inconsistencia defensiva y la falta de regularidad colectiva han impedido que el Glorioso se instale en la zona de Copa Libertadores donde su plantel merece estar. Esta tarde ante un Cruzeiro encendido en el Mineirão con 45.000 aficionados empujando y con la revancha como única motivación, el Botafogo necesita una versión compacta, sólida y concentrada que no siempre ha mostrado esta temporada para evitar que la historia de enero se repita pero con los colores invertidos.
