Bustos lleva un año en Millonarios y los números no dan para más paciencia de la hinchada azul

Fabián Bustos llegó a Millonarios en julio de 2025 con el respaldo de una dirigencia que apostó fuerte por su proyecto y con la promesa de un fútbol más vistoso y dominante que devolviera al club embajador a la pelea por los títulos. Un año después el balance es demoledor: eliminación en fase de grupos de la Copa Sudamericana, ausencia en los cuadrangulares del primer semestre de 2026 pese a la mayor inversión histórica del club con siete refuerzos, una derrota en pretemporada 2-0 ante Universitario de Lima que encendió las primeras alarmas, y ahora la derrota inaugural 0-1 ante Bucaramanga en El Campín repitiendo exactamente los mismos errores de siempre. El técnico argentino acumula una racha de resultados que en cualquier club grande del continente ya habría costado el cargo hace meses.

Lo que mantiene a Bustos en el banquillo de Millonarios es la decisión de una dirigencia que apostó públicamente por su proyecto y que no quiere reconocer que la apuesta salió mal. Sin embargo la derrota ante Bucaramanga con el mismo discurso postcpardido de siempre sobre la falta de efectividad tiene a toda la hinchada azul pidiendo un cambio urgente. El técnico tiene muy pocas fechas para mostrar una mejoría real porque Millonarios es un club que no acepta mediocridad y que con 26 puntos en la tabla de reclasificación empieza a mirar hacia abajo con incomodidad. Si los resultados no cambian en las próximas dos o tres jornadas, la salida de Bustos del banquillo azul será inevitable sin importar cuánto lo respalde la dirigencia.