El Pijao mandó un mensaje claro al fútbol colombiano desde la primera fecha: la era Oliveros llegó para ganar
Deportes Tolima protagonizó el resultado más emotivo y significativo de la primera jornada de la Liga BetPlay 2026-II: vencer al bicampeón Junior en el Manuel Murillo Toro en el primer partido de la nueva era sin Lucas González es exactamente el tipo de victoria que construye proyectos y silenció a todos los que dudaban del equipo después de la salida del técnico bogotano. El Pijao salió desde el primer minuto a presionar alto, a no dejarle tiempo a Junior para pensar y a aprovechar las transiciones rápidas que son el sello de identidad del fútbol tolimense, y el primer tiempo fue una exhibición de efectividad y carácter que la hinchada vinotinto no olvidará fácilmente. Jorge Cabezas Hurtado y Kelvin Flórez fueron los artífices de una ventaja de 2-0 al descanso que el equipo defendió con inteligencia y orden en el segundo tiempo.
Lo que hace especialmente valiosa esta victoria es la revancha simbólica que representa: Tolima llegó al segundo semestre con la herida de la final de diciembre de 2025 todavía abierta, cuando Junior los goleó 4-0 en el global y les arrebató el título que el Pijao tenía al alcance de la mano. Esta victoria inaugural no borra esa derrota pero sí demuestra que el equipo ibaguereño procesó ese golpe, creció con él y llegó al Clausura más fuerte y más hambriento que nunca. Con tres puntos en la primera fecha ante el bicampeón el Tolima de Oliveros ya tiene el respeto de todo el fútbol colombiano y la confianza de una hinchada que sueña con que este segundo semestre sea el del título que se escapó en diciembre.
