El joven técnico llegó sin fanfarrias y se presentó al fútbol colombiano con una victoria que nadie esperaba

Sebastián Oliveros tiene 38 años y hasta hace unas semanas era conocido principalmente como el técnico que hizo un trabajo serio pero discreto en Fortaleza CEIF, clasificando a cuadrangulares con uno de los presupuestos más bajos del torneo. Su llegada al Deportes Tolima generó más dudas que entusiasmo en una hinchada vinotinto que adoraba a Lucas González y que no entendía por qué el club apostaba por un técnico sin experiencia en clubes grandes para reemplazar al mejor entrenador de la historia reciente del equipo. Esta noche en el Manuel Murillo Toro Oliveros respondió a todas esas dudas de la única manera que vale en el fútbol: ganando con autoridad ante el bicampeón y demostrando que tiene una propuesta táctica clara que los jugadores ejecutaron con convicción desde el primer minuto.

El nuevo estratega superó una prueba de fuego al replantear la propuesta táctica y neutralizar al vigente bicampeón del balompié colombiano con un estilo basado en la posesión del balón, la presión alta y un juego ofensivo. Lo que más impresiona del debut de Oliveros no es solo el resultado sino la manera en que se dio: sin los nervios del técnico debutante en un club grande, con las ideas claras desde el primer minuto y con la autoridad suficiente para mantener el esquema incluso cuando Junior presionó en el segundo tiempo buscando el empate. El fútbol colombiano tiene un nombre nuevo que apuntar en su agenda: Sebastián Oliveros, el técnico que nadie esperaba y que en su primera noche en Tolima ya parece estar exactamente donde debe estar.