La protección nasal de RoRo dividió al mundo del streaming en dos bandos irreconciliables antes y después del combate
La controversia del casco de RoRo en La Velada del Año 6 fue la polémica más grande que ha vivido el evento de Ibai Llanos en sus seis ediciones y la que más debate generó en redes sociales durante las 48 horas previas al combate. El núcleo del problema era simple pero sus implicaciones eran complejas: RoRo necesitaba una protección especial en la nariz por razones médicas completamente legítimas después de su cirugía, pero la organización no comunicó ese detalle al equipo de Samy Rivers con la anticipación suficiente. Cuando Rivers se enteró en el pesaje que su rival llevaría una protección rígida adicional que ella no tendría, la reacción fue inmediata y comprensible desde su punto de vista: pelear bajo condiciones diferentes no es justo independientemente de la razón médica que las justifique.
Lo que hizo tan apasionante el debate fue que los dos lados tenían argumentos completamente válidos y difíciles de rebatir. RoRo tenía toda la razón médica del mundo: una nariz operada que no admite más cirugías y que un golpe directo podría destruir definitivamente es una condición que ningún médico responsable puede ignorar, y la organización aprobó el casco con respaldo de informes médicos y árbitros. Pero Rivers también tenía razón desde el punto de vista deportivo: enterarse horas antes del combate de que tu rival tendrá una protección diferente a la tuya es exactamente el tipo de ventaja que en cualquier deporte regulado no se permite sin consenso previo de ambas partes. La solución de acolchar la protección rígida fue el compromiso que salvó el combate pero no cerró el debate porque muchos consideraron que incluso con el acolchado la protección seguía siendo diferente y potencialmente ventajosa. Una polémica sin ganador claro que La Velada del Año 7 tendrá que resolver con protocolos más claros desde el primer día de preparación.
