Los resultados de la necropsia practicada al cuerpo de María Camila Potosí Gómez, la joven de 21 años que cursaba un embarazo de ocho meses y fue hallada sin vida en Cali, dieron un giro a la investigación que adelantan las autoridades.
Según la información conocida por la familia tras el examen realizado por Medicina Legal, la bebé que esperaba no se encontraba en el vientre de la víctima al momento de la necropsia. Este hallazgo ha llevado a la Fiscalía General de la Nación y a la Policía Nacional a intensificar las diligencias para esclarecer lo ocurrido y establecer el paradero de la menor.
De acuerdo con las autoridades, el cuerpo de la joven presentaba múltiples heridas ocasionadas con arma blanca y signos de violencia. Entre las principales líneas de investigación se busca determinar qué sucedió con la bebé, así como identificar y judicializar a los posibles responsables del crimen.
Mientras avanzan las pesquisas, la Fiscalía continúa con la recolección y análisis de pruebas, entre ellas registros de cámaras de seguridad, entrevistas a testigos y otros elementos que permitan reconstruir los hechos y esclarecer este caso que ha generado conmoción en el país.
