El brigadier general Miguel Camelo, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, habría sido enviado a vacaciones anticipadas en medio de cuestionamientos por el manejo de la crisis de seguridad que afectó a Barranquilla y al municipio de Soledad, donde decenas de establecimientos comerciales cerraron sus puertas tras amenazas de grupos dedicados a la extorsión.
De acuerdo con información conocida por varios medios, desde la dirección de la Policía Nacional existiría inconformidad con la respuesta institucional frente a los hechos registrados a comienzos de julio, cuando las intimidaciones obligaron al sector comercial a suspender sus actividades durante un fin de semana.
Fuentes citadas en las publicaciones señalaron que, durante la emergencia, un alto oficial de la Policía viajó a Barranquilla para evaluar la situación y que posteriormente se habría decidido enviar a vacaciones tanto al general Camelo como al comandante del Gaula de la ciudad, en una medida que no estaba prevista.
A los cuestionamientos por la atención de la crisis también se sumarían los indicadores de violencia que registra la capital del Atlántico. Según cifras de Medicina Legal, durante el primer semestre de 2026 se contabilizaron 670 homicidios en Barranquilla, una cifra que supera la registrada en el departamento del Cauca, donde en el mismo periodo fueron reportados 411 asesinatos.
Otro de los aspectos que habría generado críticas fueron las declaraciones entregadas por el general Camelo a un medio radial, en las que se refirió al cierre de los establecimientos comerciales señalando que cada persona era libre de actuar de acuerdo con su percepción del riesgo. Sus palabras fueron interpretadas por algunos sectores como una falta de respaldo al comercio afectado por las amenazas.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha informado oficialmente si las vacaciones del oficial obedecen a una decisión relacionada con la situación de orden público o si hacen parte de un relevo administrativo. Entretanto, la crisis de seguridad y el incremento de los homicidios continúan siendo motivo de preocupación para las autoridades y los habitantes del área metropolitana de Barranquilla.
