Después de casi dos décadas de trabajos de recuperación y adecuación, el Instituto Caro y Cuervo inauguró oficialmente la histórica Casa Marroquín Osorio, una de las edificaciones patrimoniales más representativas de la Hacienda Yerbabuena, en Chía (Cundinamarca). La reapertura convierte nuevamente este inmueble en un escenario dedicado a la preservación de la memoria, la investigación, la educación y la apropiación social del patrimonio cultural colombiano.
La inauguración también sirvió para presentar el balance de gestión institucional correspondiente al periodo 2022-2026, destacando inversiones en infraestructura patrimonial, fortalecimiento académico y proyectos de divulgación cultural liderados por el Instituto Caro y Cuervo.
Una casa histórica que vuelve a la vida
La Casa Marroquín Osorio forma parte de la sede Hacienda Yerbabuena del Instituto Caro y Cuervo, ubicada en el municipio de Chía. El inmueble perteneció a la familia del expresidente colombiano José Manuel Marroquín y constituye uno de los ejemplos más importantes de la arquitectura rural de la Sabana de Bogotá.
Desde 2012 permanecía cerrada al público mientras se desarrollaban complejos trabajos de reforzamiento estructural, restauración arquitectónica y adecuación funcional. En total, fueron cerca de 18 años entre los estudios previos, las intervenciones y la culminación del proyecto que hoy permite su reapertura.
Un nuevo espacio para la memoria y la cultura
Con la reapertura, la Casa Marroquín Osorio deja de ser únicamente un edificio histórico para convertirse en un centro dedicado a la divulgación del patrimonio cultural colombiano.
El Instituto Caro y Cuervo informó que el inmueble albergará actividades relacionadas con:
- Exposiciones patrimoniales.
- Procesos de investigación.
- Programas educativos.
- Eventos académicos.
- Actividades culturales abiertas al público.
- Espacios de apropiación social del conocimiento.
La entidad busca que la casa funcione como un punto de encuentro entre investigadores, estudiantes, comunidades y visitantes interesados en la historia, las lenguas, la literatura y la cultura colombiana.
Restauración con enfoque patrimonial
La intervención de la Casa Marroquín Osorio implicó trabajos especializados para conservar sus características arquitectónicas originales, respetando los criterios de protección del patrimonio.
Entre las acciones desarrolladas se encuentran el reforzamiento estructural del inmueble, la recuperación de elementos originales, la adecuación de espacios interiores y la incorporación de condiciones que permitan desarrollar actividades culturales sin alterar el valor histórico de la construcción.
El objetivo fue garantizar que el edificio pudiera volver a utilizarse de manera segura, manteniendo intactos los elementos que le otorgan valor patrimonial.
El papel del Instituto Caro y Cuervo
Fundado en 1942, el Instituto Caro y Cuervo es una entidad adscrita al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Su misión principal consiste en investigar, preservar y difundir el patrimonio lingüístico y literario de Colombia, además de desarrollar programas de educación superior, investigación científica y divulgación cultural.
La institución es reconocida internacionalmente por proyectos como el Diccionario de Construcción y Régimen de la Lengua Castellana, iniciado por Rufino José Cuervo, así como por sus investigaciones sobre las lenguas indígenas, la literatura colombiana y la enseñanza del español.
Actualmente desarrolla actividades tanto en su sede histórica de Bogotá como en la Hacienda Yerbabuena de Chía.
Un proyecto que fortalece el patrimonio nacional
Durante la ceremonia de inauguración, el Instituto presentó un balance de las principales acciones desarrolladas entre 2022 y 2026, resaltando la recuperación de infraestructura patrimonial, la modernización de espacios académicos, el fortalecimiento de la investigación y la ampliación de actividades de acceso público.
La recuperación de la Casa Marroquín Osorio fue presentada como uno de los proyectos más significativos de este periodo, al permitir que un inmueble histórico vuelva a integrarse a la vida cultural del país.
La Hacienda Yerbabuena, un referente cultural
La sede Hacienda Yerbabuena no solo alberga la Casa Marroquín Osorio. El complejo también reúne bibliotecas, laboratorios, espacios académicos, áreas editoriales y amplias zonas ambientales que hacen parte del ecosistema de investigación del Instituto Caro y Cuervo.
Además, el lugar desarrolla proyectos de restauración ecológica y conservación del paisaje, integrando patrimonio arquitectónico, memoria histórica y sostenibilidad ambiental en un mismo espacio.
Un patrimonio abierto a la ciudadanía
Con esta reapertura, el Instituto Caro y Cuervo busca acercar el patrimonio cultural a un público más amplio mediante visitas, actividades educativas, exposiciones y eventos que permitan conocer la historia de la Casa Marroquín Osorio y comprender su importancia dentro del patrimonio nacional.
La iniciativa representa un paso importante en la preservación de bienes culturales colombianos y en la consolidación de espacios donde la memoria histórica, la investigación y la participación ciudadana convergen para fortalecer la identidad cultural del país.
