El artículo explica un informe de Boston Consulting Group (BCG) que sostiene que Estados Unidos y China están desarrollando ecosistemas de inteligencia artificial cada vez más separados e incompatibles. Mientras EE. UU. mantiene el liderazgo en modelos avanzados, talento e inversión, China apuesta por modelos más económicos, el desarrollo de chips propios y una rápida adopción de la IA en su economía. Según el estudio, esta divergencia podría obligar a empresas y gobiernos a elegir entre uno u otro ecosistema tecnológico en los próximos años, con implicaciones para el comercio, la innovación y la geopolítica.
