El Blanco Blanco tiene la copa en la mira y el arranque de 11 goles en tres partidos lo convierte en el favorito más inesperado

Once Caldas llega a los octavos de final de la Copa BetPlay 2026 con una declaración de intenciones que el fútbol colombiano no puede ignorar: 11 goles anotados en tres partidos, cero goles en contra en la Copa y una contundencia colectiva que no se veía en el equipo manizaleño en años. Hernán Darío Herrera construyó durante el receso del Mundial un Once Caldas que sabe exactamente lo que quiere cuando sale al campo y que tiene en Michael Barrios el desequilibrio individual y en Dayro Moreno la experiencia goleadora para hacer daño ante cualquier rival del torneo. El camino en la Copa pasa por Alianza Valledupar en octavos, una llave que el Blanco llega como favorito claro después de la actuación mostrada en las primeras fases, y si supera esa instancia el cuadro de llaves lo favorece con rivales alcanzables hasta la final.

Lo que hace especialmente creíble la ilusión copera de Once Caldas es que el club tiene una cuenta pendiente histórica con este torneo: llegó a la final en 2008 y en 2018 pero nunca pudo alzar el trofeo, y esa espina clavada en la memoria colectiva de una hinchada que llena el Palogrande con devoción es la motivación adicional que este grupo necesita para ir más allá de lo que los anteriores equipos blancos lograron. El campeón de la Copa BetPlay accede directamente a la Copa Sudamericana 2027, un incentivo deportivo y económico enorme para un club como Once Caldas que ve en ese cupo internacional una oportunidad histórica de volver a competir en el continente. Manizales sueña en grande y el equipo que está mostrando el Blanco Blanco en este arranque tiene todos los argumentos para justificar ese sueño.