Dos clubes históricos que se han cruzado pocas veces pero siempre con partidos memorables
La historia entre Real Madrid y Fiorentina es relativamente corta en competencias oficiales pero tiene capítulos que quedaron grabados en la memoria del fútbol europeo. El enfrentamiento más recordado entre ambos clubes fue la final de la Copa de Europa de 1957 en el estadio Bernabéu, cuando el Real Madrid ganó 2-0 con goles de Di Stéfano y Gento para conquistar su segunda Copa de Europa consecutiva, dejando a la Fiorentina del sueco Kurt Hamrin con la espina de haber llegado a la final más importante del fútbol de clubes y no poder levantar el trofeo. Aquel partido fue el primer enfrentamiento oficial entre ambos clubes y marcó el inicio de una rivalidad que el tiempo convirtió más en respeto mutuo que en enemistad declarada.
En la era moderna los cruces entre Real Madrid y Fiorentina han sido escasos y principalmente en amistosos de pretemporada, el más reciente en 2017 cuando el Madrid ganó 2-1 en otro partido de preparación que anticipó lo que sería una temporada histórica para los blancos con la segunda Champions consecutiva de Zidane. La Fiorentina por su parte es uno de los clubes más elegantes e históricos del fútbol italiano con dos títulos de la Serie A y una Copa de la UEFA en su palmarés, y siempre que ha enfrentado al Madrid lo ha hecho con la dignidad de un club que no se achica ante los grandes de Europa. Esta tarde en Klagenfurt se suma un nuevo capítulo a una historia que aunque corta en partidos oficiales tiene la suficiente grandeza histórica para que el encuentro despierte interés más allá de su condición de amistoso de pretemporada.
