Gianni Infantino puso fin al escándalo que desató su propuesta para permitir la entrada de capital privado en las principales competiciones de la FIFA. El presidente del máximo organismo retiró definitivamente la iniciativa tras enfrentar un rechazo sin precedentes de confederaciones, federaciones y dirigentes del fútbol mundial. El propio dirigente reconoció que el proyecto había generado divisiones que «ya no sirven a los intereses» del deporte.
La UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática rechazaron la propuesta desde el primer momento. Por su parte, la Conmebol pidió explicaciones sobre su alcance y sus posibles consecuencias antes de fijar una postura. En medio de la controversia, Carlos Cordeiro, mano derecha de Infantino, renunció al considerar que el proyecto «hipotecaría el futuro» del fútbol. A su vez, el director de operaciones, Kevin Lamour, aseguró que la administración del organismo fue «engañada» con la propuesta.
Tras el fracaso de la iniciativa, Infantino llegará debilitado a las elecciones de la FIFA en 2027. Allí buscará un nuevo mandato al frente del máximo organismo del fútbol mundial. «Nuestro propósito siempre ha sido, y seguirá siendo, unir y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no seguirá adelante.» declaró el dirigente.
