Exmagistrado Fabio Ignacio Mejía Blanco, condenado/foto: archivo particular.
La justicia dio un paso definitivo en uno de los procesos penales de mayor impacto para Duitama. El Juzgado Promiscuo del Circuito de Santa Rosa de Viterbo libró una orden de captura contra el exmagistrado Fabio Ignacio Mejía Blanco con el propósito de hacer efectiva la condena impuesta en su contra, luego de quedar en firme la decisión judicial.

Cumplimiento
La providencia establece que el exfuncionario deberá cumplir una pena de 84 meses de prisión, además del pago de una multa equivalente a 220 salarios mínimos legales mensuales vigentes y una inhabilidad para ejercer derechos y funciones públicas durante siete años.
Aunque el despacho judicial concedió el beneficio de prisión domiciliaria por razones de salud debidamente acreditadas dentro del proceso, la orden de captura resulta necesaria para iniciar formalmente la ejecución de la condena, conforme a los procedimientos establecidos por la ley.
Reacciones
El abogado José Luis Valenzuela, representante judicial del empresario Arnulfo Grimaldos Blanco, una de las víctimas reconocidas dentro del proceso, aseguró que la decisión constituye un precedente importante en la lucha contra la corrupción y fortalece la confianza de los ciudadanos en la administración de justicia.
Según explicó, durante varios años sostuvo la representación de su cliente hasta obtener el fallo condenatorio y ahora su ejecución. Valenzuela manifestó que este caso demuestra que ninguna persona, sin importar el cargo que haya ocupado, puede estar por encima de la ley. El jurista recordó que asumió la defensa en 2017, cuando tenía 29 años, y señaló que desde entonces mantuvo el compromiso de llevar el proceso hasta sus últimas consecuencias.
Agregó que este resultado reafirma la forma en que ha ejercido su profesión, basada en cumplir la palabra dada y acompañar a sus clientes hasta el final de cada proceso. Finalmente, sostuvo que la materialización de la condena representa uno de los hitos judiciales más relevantes para Duitama en las últimas décadas, al enviar un mensaje de que las sentencias deben cumplirse y que los actos de corrupción no pueden permanecer en la impunidad.
