Las autoridades venezolanas elevaron a 6.125 el número de personas fallecidas tras los devastadores terremotos que sacudieron el norte del país el pasado 24 de junio. El nuevo balance oficial también reporta cerca de 1.400 personas desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas.
El estado de La Guaira sigue siendo el epicentro de la emergencia. Allí, equipos de rescate trabajan entre los escombros de edificios colapsados con la esperanza de localizar sobrevivientes y recuperar a quienes permanecen desaparecidos. Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, provocaron el derrumbe de al menos 190 edificaciones y dejaron miles de familias sin hogar.
Las autoridades informaron además que decenas de miles de personas han recibido atención médica desde el desastre y que las tareas de remoción de escombros continúan, aunque el avance ha sido lento debido a la magnitud de los daños. La reconstrucción de viviendas e infraestructura se mantiene como una de las principales prioridades del Gobierno.
Mientras tanto, familiares de las víctimas siguen reclamando información sobre sus seres queridos y piden acelerar las labores de búsqueda. Organismos humanitarios mantienen el apoyo a los damnificados, en medio de una de las peores tragedias naturales registradas en la historia reciente de Venezuela.
