La memoria de la subintendente Paula Cristina Ortega Córdoba volvió a ocupar un lugar especial en Neiva al cumplirse tres años de su asesinato, un hecho que marcó a la Policía Nacional y a la ciudadanía. Aunque el tiempo ha transcurrido, el caso continúa siendo recordado por la forma en que ocurrió y porque uno de los condenados permanece prófugo de la justicia.
Durante la jornada conmemorativa, la Policía Metropolitana de Neiva y la Alcaldía destacaron la trayectoria de la uniformada, resaltando su compromiso con el servicio público y expresando acompañamiento a sus familiares. En los mensajes institucionales se reiteró que su entrega representa un ejemplo para quienes portan el uniforme y para las futuras generaciones de policías.
El ataque ocurrió el 2 de agosto de 2023, cuando Ortega Córdoba se desplazaba hacia el CAI Ipanema para iniciar su jornada laboral. Al detenerse en un semáforo del barrio Calixto, fue sorprendida por dos hombres armados que le dispararon y, posteriormente, le arrebataron su arma de dotación antes de escapar en motocicleta.
La rápida reacción de las autoridades permitió desplegar un operativo que concluyó horas más tarde con la captura de los presuntos responsables en el corregimiento de San Antonio de Anaconia. Durante el procedimiento fueron incautadas armas de fuego, explosivos, munición y otros elementos que hicieron parte del proceso investigativo adelantado por la Fiscalía y la Policía Judicial.
Las pesquisas establecieron que los capturados integrarían una estructura disidente de las antiguas Farc y que el crimen había sido planeado con antelación. En marzo de 2024, ambos aceptaron su responsabilidad mediante un preacuerdo con la Fiscalía y recibieron una condena de 33 años de prisión por homicidio agravado, hurto calificado y agravado, porte ilegal de armas y otros delitos relacionados.
No obstante, el caso volvió a cobrar relevancia en septiembre de 2025, cuando Nelson Ocampo Morales, uno de los sentenciados, escapó del establecimiento penitenciario de máxima seguridad de Cómbita, en Boyacá. Desde entonces, las autoridades mantienen activa su búsqueda.
Mientras el operativo para recapturarlo continúa, familiares, compañeros de institución y ciudadanos siguen recordando a Paula Cristina Ortega como una servidora pública que perdió la vida en cumplimiento de su deber. Para ellos, el homenaje anual no solo honra su legado, sino que también renueva el llamado para que el responsable que permanece prófugo responda nuevamente ante la justicia.
