En el corazón del Pacífico nariñense, donde el agua potable suele ser un bien esquivo para cientos de familias, la solidaridad se transformó en hechos concretos.
El Ejército a través de la Fuerza de Tarea Hércules, movilizó sus capacidades para llevar más de 8.000 litros del líquido vital a los habitantes del barrio El Morrito, en el municipio de Tumaco.
La jornada fue una respuesta humana y oportuna al angustioso llamado de los líderes comunitarios. Ante la severa escasez que golpea a este sector, los uniformados no lo dudaron: desplegaron un carro tanque de gran capacidad que recorrió las calles de tierra del barrio para entregar, gota a gota, un alivio indispensable para el día a día.
Madres de familia con baldes en mano, adultos mayores y niños sonrientes recibieron la ayuda directamente en sus puertas.
Los soldados que custodian la seguridad de la región cambiaron por un momento el rigor de sus operaciones para cargar recipientes, ayudar a los más vulnerables y compartir la dignidad de un plato de comida o un vaso de agua limpia en el hogar.
