El asesinato del influencer mexicano César Gastélum continúa siendo objeto de investigación por parte de las autoridades de México, que ahora analizan varias publicaciones realizadas por la víctima en redes sociales, las cuales presuntamente hacían referencia a una facción de un grupo criminal que opera en el estado de Sinaloa.
Gastélum, quien acumulaba más de 650.000 seguidores en TikTok gracias a sus videos de entretenimiento y humor, fue asesinado a tiros la noche del pasado 5 de agosto mientras realizaba una transmisión en vivo en un estacionamiento de Culiacán. El ataque quedó registrado parcialmente en la emisión antes de que esta fuera interrumpida. Según las investigaciones preliminares, dos hombres que se desplazaban en motocicleta se acercaron al creador de contenido y uno de ellos le disparó a quemarropa antes de huir del lugar.
Tras el crimen, el Gabinete de Seguridad de México informó que una de las principales líneas de investigación se centra en diversas publicaciones difundidas por Gastélum en redes sociales. De acuerdo con las autoridades, en algunos de esos contenidos el influencer habría hecho alusiones a una facción del crimen organizado, por lo que los mensajes están siendo analizados para determinar si guardan relación con el homicidio.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa también revisa videos, cámaras de vigilancia y demás pruebas recolectadas en la escena del crimen con el propósito de identificar tanto a los autores materiales como a los posibles responsables intelectuales del ataque. Hasta el momento no se han reportado capturas relacionadas con el caso.
El asesinato de César Gastélum se produce en medio del clima de violencia que vive Sinaloa debido a la disputa entre grupos del crimen organizado. Expertos en seguridad han advertido que algunos creadores de contenido se han convertido en objetivos de estas organizaciones, especialmente cuando sus publicaciones son interpretadas como mensajes de apoyo o referencia hacia alguna de las facciones criminales.
El caso ha generado una fuerte conmoción en México y reavivó el debate sobre los riesgos que enfrentan los influencers y figuras públicas en regiones afectadas por la violencia del narcotráfico, mientras las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer el móvil del asesinato y capturar a los responsables.
