Risueño sigue siendo el hombre del Pasto pese a la sanción y el club confía en su regreso para salvar el semestre

Jonathan Risueño mantiene su continuidad en el Deportivo Pasto pese a la crisis que atraviesa el equipo nariñense en este inicio del segundo semestre, y la directiva del club ha sido clara en que no tiene intención de prescindir del técnico barranquillero que transformó al Pasto en una de las historias más bonitas del fútbol colombiano en el primer semestre de 2026. La confianza de la institución en Risueño está basada en resultados concretos: fue él quien construyó el sistema de juego que llevó al equipo a los cuadrangulares, quien identificó y desarrolló jugadores que luego fueron vendidos a precios históricos para el club como Andrey Estupiñán que se fue a Millonarios, y quien generó una identidad colectiva que el Pasto no había tenido en años. Esa trayectoria no se borra con una sanción temporal y tres derrotas en el arranque de un semestre complicado.

El problema real es el tiempo: con 11 fechas de sanción Risueño se perderá una porción importante del torneo y el daño que se acumule en su ausencia puede ser muy difícil de reparar cuando regrese al banco. Wilson Morelo está haciendo lo posible pero la diferencia entre dirigir con los automatismos que Risueño instaló durante meses y dirigir sin esa base táctica es evidente en cada partido que el Pasto pierde. El técnico barranquillero sigue trabajando con el grupo durante la semana en los entrenamientos porque la sanción solo le impide estar en el banco durante los partidos, lo que le permite mantener la comunicación con sus jugadores y preparar tácticamente cada encuentro aunque no pueda dar instrucciones desde el costado del campo. Cuando Risueño vuelva al banco el Pasto necesitará que los puntos perdidos en su ausencia no sean demasiados para que la remontada en la tabla sea posible.