Amaranto Perea escribe la mejor página de su debut como técnico principal y el DIM responde con liderato perfecto
Luis Amaranto Perea vive el mejor momento de su joven carrera como entrenador principal y la victoria 3-2 en el Manuel Murillo Toro de Ibagué ante Deportes Tolima es su obra más completa hasta ahora: ganar de visitante en uno de los estadios más difíciles del fútbol colombiano, con diez hombres durante los últimos 30 minutos tras la expulsión de Joaquín Varela y aguantando una avalancha de un Tolima que llegó al 2-3 al minuto 84 y que no paró de buscar el empate hasta el pitazo final. Ese tipo de victorias sufridas y trabajadas son las que marcan a un equipo y a un técnico, porque demuestran que el colectivo tiene carácter y sabe competir cuando las circunstancias se complican en los momentos más difíciles.
Lo que hace especialmente significativo el arranque de Amaranto Perea en el Medellín es el contexto en el que llegó: un técnico sin experiencia previa como director técnico principal que debutó con la presión enorme de reemplazar a un ciclo exitoso, con la eliminación de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama como telón de fondo y con una hinchada que necesitaba ver respuestas rápidas para creer en el proyecto. La respuesta fue contundente: nueve puntos en tres partidos, cien por ciento de rendimiento, liderato perfecto de la Liga BetPlay 2026-II y un estilo de juego propositivo donde Daniel Cataño y John Montaño emergen como las grandes figuras del equipo bajo su conducción. Amaranto Perea está demostrando que el conocimiento acumulado durante años como asistente técnico de la Selección Colombia y en clubes importantes se puede convertir en resultados inmediatos cuando el técnico tiene la personalidad y la comunicación adecuadas con un vestuario que claramente cree en lo que el entrenador les pide.
