El Tricolor Gaúcho respira tras una victoria que llega en el momento justo

Grêmio se sacó un peso enorme de encima esta noche en Porto Alegre con una victoria 1-0 ante Mirassol que le devuelve la confianza a un equipo que había sufrido demasiado en las últimas jornadas del Brasileirao. Carlos Vinícius fue el héroe de la noche con el único gol del partido, confirmando que cuando está en forma es uno de los delanteros más resolutivos de Brasil y el jugador más importante que tiene el Tricolor en ataque. La victoria fue sufrida, con un Mirassol que no se rindió en ningún momento y que tuvo sus ocasiones para empatar, pero la solidez defensiva gaúcha y la frialdad de Vinícius en el área resultaron ser suficientes para llevarse los tres puntos.

Lo más valioso de esta victoria para el entrenador de Grêmio no son los tres puntos sino la imagen que dejó el equipo: un bloque compacto, con orden defensivo y con la capacidad de resolver un partido difícil con un solo gol en el momento preciso. El Tricolor Gaúcho tiene la Copa Sudamericana como gran objetivo del semestre y saber que puede ganar partidos sufriendo es exactamente el tipo de mentalidad que se necesita en las fases eliminatorias de un torneo internacional. Mirassol, que había derrotado a Grêmio hace apenas unas semanas en su estadio, se lleva una derrota justa ante un rival que esta noche fue superior en los momentos que más importaban.