Fluminense atraviesa su peor momento del año justo cuando más lo necesita
El Tricolor carioca llegó al mes de agosto en una situación que preocupa profundamente a su hinchada. Fluminense ocupa el cuarto lugar del Brasileirao con 34 puntos pero arrastra una racha de cinco partidos consecutivos sin ganar en el torneo local que convierte cada jornada en una prueba de nervios para el técnico Luis Zubeldía y todo el plantel. Lo más doloroso es que el equipo llegó a ser segundo en la tabla en el primer semestre con 32 puntos y una solidez defensiva envidiable, pero algo se rompió en el equipo que con Luciano Acosta, Savarino y John Kennedy en su mejor momento había ilusionado a todo Brasil con sus opciones reales de título.
La eliminación ante Vasco en la Copa do Brasil llega en el peor momento posible y profundiza una crisis que tiene múltiples frentes: el rendimiento colectivo bajó notablemente, la defensa que era su mayor fortaleza comenzó a conceder goles con una facilidad que no se veía en meses y la presión sobre Zubeldía crece partido a partido. Fluminense tiene por delante un tramo del Brasileirao donde necesita urgentemente recuperar la solidez y los resultados que lo llevaron a pelear por el título, porque con Palmeiras y São Paulo marcando el ritmo arriba, cada punto que el Tricolor deja escapar se convierte en una deuda difícil de pagar antes de que termine la temporada.
