Palmeiras pierde en el Castelão pero avanza a cuartos con la tranquilidad del que ya tenía el trabajo hecho

Abel Ferreira no perdió el sueño con la derrota 3-2 ante Fortaleza porque el trabajo de la eliminatoria estaba hecho desde el partido de ida. El técnico portugués presentó un equipo con diez cambios respecto al que goleó 3-0 en el Nubank Parque, dándoles descanso a sus jugadores más importantes y minutos de rodaje a los suplentes que necesitan competencia para mantenerse en forma. Con esa rotación masiva el resultado de esta noche en el Castelão era perfectamente asumible, y los goles de Flaco López y Felipe Anderson entre los suplentes confirmaron que incluso con el equipo B Palmeiras tiene suficiente calidad para competir ante cualquier rival del Brasileirao.

Lo que sí preocupa a Abel Ferreira del partido de esta noche es la imagen defensiva que mostró el equipo rotado al recibir tres goles de un Fortaleza que en la ida no pudo anotar ninguno. El técnico portugués sabe que en cuartos de final necesitará a sus mejores once desde el primer minuto y que la solidez defensiva que ha caracterizado al Verdão durante toda la temporada debe volver a aparecer cuando los partidos se pongan serios. Palmeiras sigue siendo el equipo más completo del Brasileirao y el gran favorito al título de la Copa do Brasil, pero esta noche en el Castelão fue un recordatorio de que sin sus titulares el equipo tiene vulnerabilidades que los rivales de mayor nivel no perdonarán.