Foto de referencia / Hospital San Rafael / foto: archivo particular
Crisis en salud
El centro asistencial tomó medidas drásticas ante la millonaria cartera acumulada por las aseguradoras.

El incumplimiento en los giros por parte de las aseguradoras compromete el salario de 2.400 trabajadores y la viabilidad institucional.
Foto: Germán Francisco Pertuz, gerente del Hospital Universitario San Rafael de Tunja.
El gerente Germán Pertuz confirmó la suspensión total de las atenciones ambulatorias para los afiliados de la Nueva EPS tras la ruptura de las tablas de pago acordadas en la capital boyacense. En este sentido, la determinación del centro asistencial derivó en la cancelación inmediata de más de 8.000 citas de consulta externa, valoraciones especializadas, exámenes diagnósticos y cirugías programadas en el Hospital San Rafael Tunja. De esta manera, la jefatura de la entidad justificó el freno operativo argumentando la urgencia ineludible de preservar la viabilidad financiera y respaldar el sueldo de 2.400 trabajadores directos.
Cartera Morosa y Advertencias
Por un lado, el directivo detalló que la cartera morosa acumulada por la aseguradora supera los 160.000 millones de pesos, producto de compromisos pactados e incumplidos desde marzo del presente año.
Asimismo, el funcionario cuestionó la aplicación de glosas injustificadas y advirtió que la reanudación de los servicios estará condicionada a la consignación efectiva de las transferencias. De igual forma, la administración extendió la alerta hacia la entidad Coosalud por el vencimiento de un compromiso de 9.000 millones de pesos. Por lo tanto, de no lograr un acuerdo en la reunión prevista en Cartagena, el centro hospitalario aplicará el mismo bloqueo ambulatorio a sus usuarios.
Impacto en los Usuarios
Por otro lado, los voceros del sector sanitario en Boyacá manifestaron su profunda preocupación por el incremento constante de la deuda, la cual en el caso de Coosalud sobrepasa los 23.000 millones de pesos en la red departamental. Por consiguiente, la paralización de los servicios afecta directamente la continuidad de los tratamientos de miles de pacientes que requieren valoraciones periódicas. En consecuencia, el hospital reiteró su disposición al diálogo con las EPS, dejando claro que cualquier reapertura dependerá de la entrega real de los recursos necesarios para sostener la operación médica.
