Corea del Sur está acelerando su estrategia para conservar una posición dominante en el mercado mundial de semiconductores, especialmente en el segmento de chips de memoria, una industria que se ha convertido en uno de los principales beneficiarios del crecimiento de la inteligencia artificial.

El país asiático ha puesto en marcha durante 2026 una combinación de incentivos tributarios, apoyo estatal, infraestructura, financiación y modificaciones regulatorias, al mismo tiempo que Samsung Electronics y SK hynix preparan inversiones de una magnitud sin precedentes para ampliar sus capacidades de fabricación.

La nueva etapa de esta estrategia coincide con la entrada en vigor, este 11 de agosto, de la Ley Especial para el Fortalecimiento de la Competitividad y Apoyo a la Industria de Semiconductores. La legislación establece un marco específico para impulsar los conglomerados industriales de chips, ampliar infraestructura como redes eléctricas y de agua y crear un fondo especial para fortalecer la competitividad del sector.

La medida llega en un momento particularmente relevante. La expansión de los centros de datos y la inteligencia artificial generativa está disparando la demanda de memorias avanzadas, especialmente de HBM (High Bandwidth Memory), un componente fundamental para los aceleradores utilizados en sistemas de IA.


Una precisión clave sobre los incentivos fiscales

Aunque algunas versiones de la noticia presentan el movimiento como si Seúl hubiera aprobado ahora un nuevo paquete de incentivos fiscales para las fábricas de memoria, la realidad es más compleja.

Corea del Sur ya había elevado en 2025 sus créditos fiscales para las inversiones en instalaciones relacionadas con semiconductores. La modificación elevó el crédito para empresas medianas y grandes del 15 % al 20 %, mientras que para pequeñas y medianas empresas pasó del 25 % al 30 %. La medida entró en vigor el 1 de abril de 2025 y tiene vigencia hasta finales de 2029.

Además, existe un crédito adicional relacionado con nuevas inversiones que puede elevar todavía más el beneficio fiscal efectivo en determinados casos. La normativa también amplió el tratamiento favorable para determinadas instalaciones de investigación vinculadas a tecnologías estratégicas nacionales.

Por tanto, lo novedoso en 2026 no es simplemente la aprobación de un nuevo porcentaje de deducción fiscal para los fabricantes de memoria, sino la combinación de ese sistema tributario con una estrategia industrial mucho más amplia.


La nueva Ley Especial de Semiconductores entra en vigor

Uno de los acontecimientos más importantes de esta semana es la entrada en vigor de la nueva legislación especial sobre semiconductores.

La norma fue aprobada por la Asamblea Nacional a finales de enero y promulgada en febrero. Su entrada en vigor estaba prevista seis meses después de su promulgación, por lo que comenzó a aplicarse el 11 de agosto de 2026.

El objetivo de la legislación es crear una estructura permanente para fortalecer la competitividad de Corea del Sur en un mercado en el que Estados Unidos, China, Japón, Taiwán y varios países europeos están incrementando sus propios programas de apoyo.

La ley contempla, entre otras medidas:

  • La planificación nacional de largo plazo para el sector.
  • La creación y apoyo de clústeres de semiconductores.
  • El desarrollo de infraestructura necesaria para las fábricas.
  • Apoyo a redes eléctricas, suministro de agua y carreteras.
  • Mecanismos de financiación específicos.
  • Un fondo especial para la competitividad de la industria.
  • Medidas destinadas a fortalecer toda la cadena de suministro, no solamente a los fabricantes de chips.

El Gobierno surcoreano pretende así que la política de semiconductores no dependa únicamente de las decisiones individuales de Samsung y SK hynix, sino que exista un ecosistema industrial completo alrededor de estas compañías.


Samsung y SK hynix preparan una expansión histórica

El elemento económico de mayor magnitud es la inversión anunciada por las dos grandes compañías surcoreanas de memoria.

Samsung Electronics y SK hynix planean invertir conjuntamente alrededor de 800 billones de wones, equivalentes a unos 518.000 millones de dólares, en nuevos centros de fabricación de chips en el suroeste del país.

El proyecto contempla cuatro nuevas fábricas de semiconductores, dos asociadas a Samsung y dos a SK hynix, como parte de una estrategia destinada a aumentar la producción de memoria y responder al crecimiento de la demanda relacionada con la inteligencia artificial.

La magnitud de la inversión resulta especialmente significativa porque supone una expansión geográfica de la industria surcoreana.

Durante décadas, una parte importante del ecosistema de semiconductores se ha concentrado en torno a la región de Seúl y la provincia de Gyeonggi. Ahora el Gobierno busca desarrollar nuevos polos industriales en otras zonas del país.


El suroeste del país se convierte en una pieza estratégica

Uno de los proyectos más ambiciosos se encuentra en el suroeste de Corea del Sur, particularmente en torno a Gwangju y la provincia de Jeolla del Sur.

La idea es aprovechar terrenos disponibles y desarrollar una infraestructura industrial de gran escala que pueda albergar nuevas plantas de fabricación.

La expansión hacia esta región también responde a un problema cada vez más evidente: la disponibilidad de suelo, agua y electricidad se ha convertido en una limitación para el crecimiento de los grandes complejos de semiconductores.

Una fábrica moderna de chips necesita enormes cantidades de electricidad y agua ultrapura. Además, requiere conexiones logísticas, proveedores especializados, trabajadores altamente cualificados y una red industrial capaz de responder rápidamente a las necesidades de producción.

Por esa razón, el Gobierno surcoreano está intentando que la infraestructura se construya al mismo tiempo que las nuevas fábricas.


La memoria HBM está en el centro de la estrategia

Uno de los principales motivos detrás de esta carrera inversora es el crecimiento de la inteligencia artificial.

Los sistemas de IA requieren enormes cantidades de capacidad de procesamiento y memoria. En este contexto, la memoria de alto ancho de banda o HBM se ha convertido en uno de los componentes más importantes de los aceleradores de inteligencia artificial.

A diferencia de las memorias convencionales, HBM está diseñada para proporcionar un ancho de banda extremadamente elevado y permitir que los procesadores utilizados en IA accedan rápidamente a grandes cantidades de datos.

Esto la ha convertido en un componente fundamental para los centros de datos que entrenan y ejecutan modelos avanzados de inteligencia artificial.

Corea del Sur cuenta con una posición privilegiada en este mercado gracias a Samsung Electronics y SK hynix.


SK hynix acelera sus proyectos de fabricación

SK hynix ha anunciado una estrategia de inversión de largo plazo que contempla aproximadamente 1.100 billones de wones para ampliar su capacidad en distintas regiones del país.

Dentro de ese plan se encuentran los proyectos de Yongin, Cheongju y el suroeste de Corea del Sur.

La compañía anunció además una inversión de 100 billones de wones en Cheongju, donde contempla la construcción de una nueva planta NAND denominada M17, además de una instalación de empaquetado avanzado identificada como P&T7.

La compañía ha explicado que la expansión responde al fuerte crecimiento de la demanda de memoria impulsada por la inteligencia artificial y a la necesidad de incrementar rápidamente la capacidad productiva.

SK hynix también ha adelantado los calendarios de construcción de algunos de sus proyectos. En el caso del complejo de Yongin, la empresa pretende completar su cuarta fábrica en 2033, doce años antes de lo que estaba contemplado originalmente.


Samsung también amplía su capacidad

Samsung Electronics, por su parte, continúa desarrollando sus propios proyectos de fabricación y empaquetado avanzado.

La compañía anunció una inversión de 56 billones de wones para una fábrica de memoria HBM y nuevas instalaciones de empaquetado en la región de Chungcheong.

En conjunto, Samsung y SK hynix anunciaron inversiones de aproximadamente 156 billones de wones, unos 103.100 millones de dólares, para plantas de chips y empaquetado en la región central del país.

Estos proyectos complementan la gigantesca expansión prevista en el suroeste.

La estrategia, por tanto, no consiste únicamente en construir más fábricas de obleas. Corea del Sur también busca reforzar las etapas posteriores de producción, especialmente el empaquetado avanzado, una fase cada vez más importante para los sistemas de inteligencia artificial.


¿Por qué el empaquetado avanzado es tan importante?

La fabricación de un semiconductor no termina cuando se produce el circuito sobre una oblea.

Los chips deben posteriormente ser cortados, ensamblados, conectados y empaquetados de manera que puedan funcionar dentro de sistemas electrónicos complejos.

En aplicaciones de inteligencia artificial, el empaquetado se vuelve todavía más importante porque los fabricantes buscan integrar procesadores y grandes cantidades de memoria de manera eficiente.

Por ello, el Gobierno surcoreano también está impulsando un gran centro de empaquetado en la región de Chungcheong.

El plan contempla inversiones de hasta 81 billones de wones para el clúster de empaquetado, mientras que el conjunto de proyectos de la región central podría alcanzar los 392 billones de wones, según el Ministerio de Industria surcoreano.


Corea del Sur quiere evitar quedarse atrás frente a Estados Unidos y China

La política industrial de Seúl también debe entenderse dentro de una competencia tecnológica internacional cada vez más intensa.

Estados Unidos ha utilizado su CHIPS Act para atraer inversiones en fabricación de semiconductores y reducir su dependencia de las cadenas de suministro asiáticas.

China, por su parte, continúa destinando importantes recursos a desarrollar su propia industria de chips.

Taiwán conserva una posición fundamental en la fabricación de semiconductores avanzados gracias a empresas como TSMC, mientras que Japón y Europa también han incrementado sus políticas de apoyo a la industria.

Corea del Sur considera que no puede limitarse a mantener su posición actual.

La estrategia consiste en invertir agresivamente antes de que sus competidores puedan cerrar la brecha en tecnologías como memoria DRAM, NAND y HBM.


Un fondo de 5 billones de wones para la cadena de suministro

La ofensiva surcoreana recibió un nuevo impulso el 10 de agosto de 2026, cuando el Gobierno anunció la creación de un fondo de 5 billones de wones, aproximadamente 3.500 millones de dólares, destinado a apoyar empresas vinculadas a materiales, componentes, equipos y compañías fabless —aquellas que diseñan chips pero no necesariamente los fabrican—.

Además, se prevé otro programa de 5 billones de wones en financiación comercial para proveedores orientados a la exportación.

Esto es importante porque Samsung y SK hynix no pueden expandir su producción de forma aislada.

Una fábrica de semiconductores depende de miles de componentes, productos químicos, gases especiales, maquinaria, obleas y sistemas de precisión.

Fortalecer a los proveedores nacionales permite reducir determinados riesgos asociados a las cadenas internacionales de suministro.


Electricidad y agua: dos de los grandes desafíos

Uno de los aspectos menos visibles de la expansión de los semiconductores es la enorme cantidad de infraestructura que requieren.

Los complejos de fabricación necesitan un suministro eléctrico estable y de gran escala. También necesitan agua en cantidades importantes para procesos industriales y para producir agua ultrapura.

El Gobierno surcoreano ha anunciado planes para garantizar hasta 14,7 gigavatios de electricidad para el complejo semiconductor de Yongin hacia 2041.

En el caso de la región de Honam, donde se proyectan nuevos centros industriales, se busca garantizar alrededor de 650.000 toneladas métricas de agua al día para 2030.

Estos números muestran que la expansión de los chips no consiste simplemente en levantar edificios industriales.

Se trata de construir auténticas ciudades industriales alrededor de las fábricas.


También existe un problema de talento

Otro de los desafíos será encontrar suficientes trabajadores especializados.

La fabricación de semiconductores requiere ingenieros, técnicos, especialistas en materiales, expertos en procesos, científicos y profesionales capaces de trabajar con equipos extremadamente complejos.

El desplazamiento de parte de la industria hacia el suroeste de Corea del Sur puede ayudar a desconcentrar la infraestructura, pero también plantea preguntas sobre la disponibilidad de trabajadores altamente cualificados y proveedores especializados en esas regiones.

Por eso, el éxito de la estrategia dependerá tanto de las inversiones como de la capacidad del país para formar y atraer talento.


El objetivo: mantener el liderazgo mundial en memoria

La apuesta surcoreana tiene un objetivo bastante claro: evitar que Samsung y SK hynix pierdan su posición dominante en el mercado mundial de memoria.

Las dos compañías son protagonistas globales en DRAM y NAND y han adquirido una importancia todavía mayor con el crecimiento de HBM.

El auge de la inteligencia artificial ha cambiado la importancia estratégica de estos productos.

Durante años, el mercado de memoria estuvo marcado por ciclos de exceso de oferta, caída de precios y posteriores recuperaciones. Ahora la expansión de los centros de datos de IA está creando un nuevo motor de demanda.

Reuters informó en junio que Samsung y SK hynix se encontraban en el centro de un plan surcoreano de más de 576.000 millones de dólares en inversiones relacionadas con chips, con el objetivo declarado de fortalecer la posición del país en semiconductores e inteligencia artificial.


La estrategia no está exenta de riesgos

El enorme volumen de inversión también genera dudas.

Una de las principales es si la demanda de memoria para inteligencia artificial continuará creciendo al ritmo necesario para justificar semejante expansión de capacidad.

El sector de semiconductores históricamente ha sufrido ciclos muy pronunciados. Cuando varios fabricantes aumentan la producción simultáneamente, puede aparecer un exceso de oferta que provoque una caída de precios.

Otro desafío es el coste de la infraestructura.

Construir fábricas avanzadas requiere inversiones de decenas de miles de millones de dólares y largos periodos de planificación.

Además, los proyectos necesitan acceso a electricidad, agua, terrenos, maquinaria especializada y trabajadores.

Por eso, la aceleración de las obras supone también una apuesta de largo plazo por la continuidad del crecimiento de la inteligencia artificial.


Una carrera que va más allá de Samsung y SK hynix

Aunque las dos grandes compañías son las protagonistas de la estrategia, el Gobierno de Seúl está intentando desarrollar una cadena de suministro mucho más amplia.

El objetivo es fortalecer a las empresas que producen:

  • Equipos para fabricación de semiconductores.
  • Materiales avanzados.
  • Productos químicos especializados.
  • Componentes.
  • Equipos de prueba y medición.
  • Soluciones de empaquetado.
  • Diseños de chips.
  • Tecnologías relacionadas con inteligencia artificial.

De esta manera, Corea del Sur busca que una mayor proporción del valor añadido generado por la industria permanezca dentro de su economía.

La creación del nuevo fondo para materiales, componentes, equipos y compañías fabless forma parte precisamente de esta estrategia.


¿Qué significa esto para la industria mundial?

La expansión surcoreana puede tener consecuencias importantes para el mercado internacional.

Si Samsung y SK hynix consiguen aumentar considerablemente su producción de DRAM, NAND y HBM, el suministro mundial de memoria podría crecer de forma significativa durante los próximos años.

Esto sería especialmente relevante para fabricantes de servidores, centros de datos, tarjetas aceleradoras y sistemas de inteligencia artificial.

Al mismo tiempo, una mayor capacidad productiva puede reducir las restricciones de suministro que han aparecido en determinados segmentos del mercado.

Sin embargo, si la demanda continúa creciendo más rápidamente que la oferta, la presión sobre los precios podría mantenerse.


Corea del Sur busca convertir la IA en un nuevo motor industrial

La política de semiconductores forma parte de una estrategia económica más amplia.

El Gobierno de Lee Jae-myung está intentando convertir a Corea del Sur en una potencia no solamente en chips, sino también en inteligencia artificial, centros de datos y robótica.

La estrategia presentada en junio se estructuró alrededor de tres grandes ejes: semiconductores, IA física y centros de datos.

Las inversiones anunciadas por Samsung, SK hynix, gobiernos locales y otras empresas forman parte de este proyecto de largo plazo.

En ese contexto, los chips de memoria son una pieza fundamental.

La inteligencia artificial necesita capacidad de cómputo, pero también necesita memoria rápida y abundante. Y Corea del Sur cuenta precisamente con dos de los principales fabricantes mundiales de este tipo de componentes.


Conclusión

Corea del Sur está intensificando su ofensiva para mantener el liderazgo mundial en la industria de semiconductores, con especial atención a los chips de memoria y la tecnología HBM utilizada por los sistemas de inteligencia artificial.

El movimiento no se reduce a un nuevo paquete de beneficios tributarios aprobado en agosto de 2026. La realidad es más amplia: el país combina créditos fiscales ya reforzados, una nueva ley especial de semiconductores que entra en vigor este 11 de agosto, fondos de apoyo, infraestructura pública y cientos de miles de millones de dólares en inversiones privadas.

Samsung Electronics y SK hynix se encuentran en el centro de esta estrategia, con proyectos para construir nuevas fábricas, ampliar la producción de memoria y desarrollar instalaciones de empaquetado avanzado.

El desafío será transformar esas inversiones gigantescas en una ventaja tecnológica sostenible. Para Corea del Sur, la apuesta es particularmente importante porque el liderazgo en memoria se ha convertido en uno de los activos estratégicos de la economía nacional en plena carrera mundial por dominar la infraestructura de inteligencia artificial.

Si la demanda de HBM y otros tipos de memoria continúa creciendo, los nuevos complejos podrían consolidar durante años la posición de Corea del Sur como uno de los principales proveedores de la tecnología que hace posible la nueva generación de sistemas de IA. Si el ciclo de demanda se desacelera, en cambio, el país podría enfrentarse al clásico problema de la industria: demasiada capacidad productiva y una fuerte presión sobre los precios.

Por ahora, Seúl ha decidido apostar por acelerar, no por esperar.