Colombia enfrenta este martes una de las emergencias naturales más graves de los últimos años luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país durante la mañana del lunes 10 de agosto.
De acuerdo con los reportes conocidos hasta este martes, el desastre deja al menos 224 personas fallecidas y cientos de heridos, mientras los organismos de emergencia continúan trabajando para localizar a personas que permanecen desaparecidas o podrían encontrarse atrapadas bajo estructuras colapsadas.
Continúa la búsqueda de sobrevivientes
Las labores de rescate se concentran principalmente en zonas de Cali, Pereira y otros municipios afectados, donde edificios, viviendas y diferentes instalaciones resultaron destruidos o presentan daños estructurales.
Los equipos de emergencia utilizan maquinaria pesada, perros especializados, drones y equipos de búsqueda para inspeccionar las estructuras afectadas. En algunos sectores, los rescatistas también han tenido que avanzar manualmente entre los escombros ante la posibilidad de encontrar sobrevivientes.
La magnitud de la emergencia también ha complicado las comunicaciones y el acceso a algunas zonas, especialmente en áreas rurales. Las autoridades advierten que el balance de víctimas todavía podría aumentar mientras avanzan las labores de evaluación y rescate.
