Medellín, Antioquia. El almacenamiento hidroeléctrico se ha convertido en una de las alternativas que despiertan mayor interés dentro de la transición energética mundial, especialmente por su capacidad para complementar fuentes variables como la solar y la eólica. En Colombia, donde la generación hidráulica tiene un peso estratégico dentro del sistema eléctrico, la posibilidad de aprovechar embalses e infraestructura existente para aportar mayor flexibilidad también representa una oportunidad de largo plazo.
En Antioquia, este debate cobra especial relevancia por la extensa infraestructura hidroeléctrica de Empresas Públicas de Medellín (EPM). Sin embargo, es necesario hacer una precisión: no existe, hasta el momento, evidencia pública suficiente para afirmar que EPM haya iniciado pruebas de una nueva central hidroeléctrica de bombeo destinada específicamente a almacenar energía durante periodos de baja demanda.
Lo que sí está confirmado es que EPM estudia ampliar la capacidad de generación de la central hidroeléctrica Guatapé, en el complejo Peñol-Guatapé, una infraestructura que lleva más de cinco décadas siendo uno de los principales pilares de la generación eléctrica de la compañía y del país.
¿Qué es el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo?
El almacenamiento hidroeléctrico por bombeo, también conocido como almacenamiento hidráulico por bombeo, funciona de una manera diferente a una central hidroeléctrica convencional.
El principio consiste en utilizar electricidad disponible durante momentos de baja demanda para bombear agua desde un nivel inferior hacia un embalse situado a una mayor altura. De esta manera, la energía eléctrica se transforma en energía potencial almacenada en el agua.
Cuando la demanda aumenta, el agua puede descender nuevamente hacia el nivel inferior a través de turbinas, generando electricidad.
En términos sencillos, el sistema funciona como una especie de batería de gran escala, solo que en lugar de almacenar energía mediante procesos electroquímicos utiliza agua y diferencia de altura. Esta tecnología puede ser especialmente útil cuando existe una elevada participación de fuentes renovables variables, porque permite almacenar excedentes y utilizarlos posteriormente cuando la demanda sea mayor. El propio Ministerio de Minas y Energía de Colombia ha identificado el almacenamiento por bombeo como una alternativa que puede complementar sistemas con una alta penetración de fuentes renovables.
La diferencia es importante: un embalse hidroeléctrico convencional no necesariamente es una central de bombeo.
Un embalse tradicional almacena agua que llega principalmente de su cuenca hidrográfica y permite regular el recurso para producir electricidad en diferentes momentos. En cambio, una central reversible de bombeo está diseñada para mover agua entre depósitos o embalses utilizando electricidad y posteriormente recuperar parte de esa energía mediante generación.
Peñol-Guatapé, una pieza estratégica del sistema energético
El mejor ejemplo de la importancia de los grandes embalses de EPM en Antioquia es el complejo Peñol-Guatapé.
De acuerdo con la información oficial de EPM, la central hidroeléctrica Guatapé está ubicada en el Oriente antioqueño, en jurisdicción de San Rafael, y aprovecha las aguas del río Nare. Su operación utiliza una diferencia de nivel de aproximadamente 810 metros entre las cuencas de los ríos Nare y Guatapé.
Actualmente, la central cuenta con ocho unidades generadoras y una capacidad instalada de 560 megavatios (MW). Las unidades utilizan turbinas Pelton de eje vertical y comenzaron a entrar en operación en dos etapas: la primera entre 1971 y 1972 y la segunda en 1979.
EPM señala además que la central aporta alrededor de 2.730 gigavatios-hora de energía media anual y que el embalse Peñol-Guatapé tiene una capacidad total de almacenamiento de 1.070,21 millones de metros cúbicos, lo que lo convierte en el embalse de mayor regulación del país.
Esta capacidad de regulación ya proporciona un importante grado de flexibilidad al sistema eléctrico. El agua almacenada permite que la generación no dependa exclusivamente del caudal instantáneo que llegue por los ríos, sino que pueda gestionarse de acuerdo con las condiciones hidrológicas y las necesidades del sistema.
EPM contempla ampliar la central Guatapé
La información que sí está documentada recientemente apunta a otro desarrollo: la posible ampliación de la central Guatapé.
En diciembre de 2025, durante una visita técnica a las instalaciones, el gerente de Generación de Energía de EPM, Alberto Mejía Reyes, confirmó que la empresa contemplaba aumentar el número de unidades de generación de ocho a diez.
La propuesta utilizaría la captación existente del río Nare, por lo que no se trataría de construir desde cero una nueva central de bombeo. La idea planteada es aprovechar una infraestructura hidroeléctrica que ya existe para incrementar su capacidad de generación.
Esta diferencia resulta fundamental para entender el proyecto. La ampliación de Guatapé y una central hidroeléctrica reversible de bombeo son conceptos relacionados con el aprovechamiento flexible del agua, pero no son la misma tecnología ni representan el mismo tipo de proyecto.
Por ahora, la información pública disponible permite hablar de una ampliación proyectada de la generación en Guatapé, pero no de una central de almacenamiento por bombeo de EPM que haya comenzado pruebas en Antioquia.
¿Por qué el almacenamiento resulta cada vez más importante?
El interés por almacenar energía está relacionado con la transformación que atraviesan los sistemas eléctricos.
La energía solar, por ejemplo, puede alcanzar altos niveles de producción durante las horas de mayor radiación, pero esa generación disminuye cuando cae el sol. La generación eólica también puede variar dependiendo de las condiciones del viento.
Esto plantea un desafío: producir electricidad no siempre significa producirla exactamente en el momento en que se necesita.
El almacenamiento permite desplazar parte de esa energía en el tiempo.
En un escenario hipotético, una red podría disponer de un excedente de electricidad durante las horas de baja demanda. En lugar de desaprovecharlo, una central reversible podría utilizarlo para bombear agua hacia un embalse superior. Posteriormente, durante un periodo de mayor consumo, el agua almacenada podría pasar por las turbinas para producir electricidad.
Esta característica convierte al almacenamiento hidroeléctrico por bombeo en una herramienta para mejorar la flexibilidad del sistema.
El Ministerio de Minas y Energía ha señalado precisamente que esta tecnología puede resultar útil en sistemas con una mayor incorporación de energías renovables, debido a su capacidad para almacenar energía y devolverla posteriormente a la red.
Antioquia ya cuenta con una enorme infraestructura hidráulica
La discusión sobre nuevas formas de almacenamiento no parte de cero en Antioquia.
EPM posee un amplio conjunto de centrales hidroeléctricas distribuidas por el departamento. Entre ellas se encuentran Guatapé, Playas, Porce II, Porce III, Guadalupe y diferentes pequeñas centrales hidroeléctricas.
El sistema Peñol-Guatapé tiene además una característica particularmente importante: sus embalses e instalaciones están conectados dentro de una cadena hidráulica que permite aprovechar el agua en diferentes puntos.
En el caso de Guatapé, el agua del río Nare es utilizada para generar electricidad y posteriormente continúa dentro del sistema hidráulico. La central Playas, por ejemplo, aprovecha aguas relacionadas con los ríos Nare y Guatapé y cuenta con una capacidad instalada de 204 MW, según la información técnica publicada por EPM.
Esto significa que la infraestructura existente constituye una base importante para estudiar nuevas formas de operación y optimización energética.
La expansión de Guatapé no significa automáticamente almacenamiento por bombeo
Uno de los principales riesgos al informar sobre estos proyectos es confundir tres conceptos diferentes: regulación de embalses, ampliación de generación y almacenamiento hidroeléctrico por bombeo.
La regulación convencional consiste en almacenar agua que llega naturalmente al embalse para utilizarla posteriormente en generación.
La ampliación de una central consiste en aumentar su capacidad para producir electricidad, por ejemplo mediante nuevas unidades generadoras.
El almacenamiento por bombeo, en cambio, requiere una operación reversible: el agua debe poder ser elevada utilizando energía eléctrica y posteriormente turbinada para recuperar energía.
Por esta razón, aunque el complejo Peñol-Guatapé posee una enorme capacidad de almacenamiento de agua y es estratégico para el sistema eléctrico colombiano, no debe describirse automáticamente como una central hidroeléctrica de bombeo.
La información oficial disponible de EPM identifica a Guatapé como una central hidroeléctrica convencional con ocho unidades generadoras, 560 MW de capacidad y un embalse de gran capacidad de regulación.
Un sistema clave para la seguridad energética de Colombia
La importancia de estas instalaciones también debe analizarse desde la seguridad energética.
Los grandes embalses permiten administrar el agua disponible durante diferentes condiciones climáticas. En periodos de abundancia hídrica, los niveles de los embalses pueden recuperarse; durante temporadas secas, la regulación permite administrar las reservas para sostener la generación.
EPM ha señalado en diferentes momentos la importancia de sus embalses para atender sus compromisos de generación. La compañía también ha explicado que sus centrales hidráulicas forman parte de un sistema que contribuye de manera significativa al abastecimiento eléctrico nacional.
En ese contexto, aumentar la capacidad de una central como Guatapé podría tener importancia estratégica incluso sin convertirla en una instalación de bombeo.
Una mayor capacidad instalada permitiría disponer de más potencia de generación utilizando un complejo hidráulico que ya cuenta con infraestructura, embalse y conexión al sistema eléctrico.
El reto ambiental y territorial
Cualquier expansión de la infraestructura hidroeléctrica debe considerar también sus efectos ambientales y sociales.
El desarrollo del complejo Peñol-Guatapé transformó profundamente el territorio del Oriente antioqueño. La construcción del embalse produjo cambios importantes en el paisaje, las actividades económicas y la vida de las comunidades de El Peñol y Guatapé.
Con el paso del tiempo, el embalse también se convirtió en uno de los principales atractivos turísticos de la región y en un elemento fundamental de su economía.
Por ello, cualquier nuevo proyecto relacionado con el agua y la generación eléctrica debe evaluar aspectos como disponibilidad hídrica, impactos ambientales, gestión del recurso, seguridad de las obras, relación con las comunidades y compatibilidad con las actividades económicas existentes.
La propia EPM destaca que sus proyectos hidroeléctricos tienen relación directa con numerosos municipios del departamento y que la generación eléctrica implica obligaciones y transferencias destinadas a municipios y corporaciones ambientales de las zonas de influencia.
¿Qué se puede afirmar actualmente?
Con la información disponible, hay tres hechos que conviene separar.
Primero: EPM opera una de las infraestructuras hidroeléctricas más importantes de Colombia en el Oriente antioqueño. La central Guatapé tiene actualmente ocho unidades y 560 MW de capacidad instalada, mientras que el embalse Peñol-Guatapé tiene una capacidad total de almacenamiento de más de 1.070 millones de metros cúbicos.
Segundo: EPM ha contemplado ampliar la central Guatapé de ocho a diez unidades de generación utilizando la captación existente del río Nare. Esta propuesta fue divulgada públicamente a finales de 2025.
Tercero: aunque el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo es una tecnología reconocida y considerada relevante para la evolución futura del sistema energético colombiano, no se encontró evidencia pública suficiente para afirmar que EPM haya iniciado pruebas de una nueva central de bombeo en Antioquia durante 2026. Presentarlo como un proyecto ya iniciado sería ir más allá de lo que permiten comprobar las fuentes disponibles.
Una tecnología que podría ganar relevancia
El almacenamiento hidroeléctrico seguirá siendo un tema relevante para Colombia a medida que el país busque incorporar nuevas fuentes renovables y, al mismo tiempo, mantener un sistema eléctrico confiable.
Antioquia cuenta con una ventaja particular: décadas de experiencia en generación hidráulica y una infraestructura de embalses de gran escala.
EPM, por su parte, ya ha mostrado interés en ampliar y modernizar su infraestructura energética. En 2025 la empresa también abrió una convocatoria para buscar aliados en nuevos proyectos de generación hidráulica superiores a 5 MW, una señal de que la expansión y modernización del componente hidroeléctrico continúa formando parte de su estrategia.
El verdadero potencial del almacenamiento hidroeléctrico por bombeo dependerá, sin embargo, de estudios técnicos, económicos y ambientales que determinen dónde resulta viable instalar este tipo de sistemas y cómo podrían integrarse al Sistema Interconectado Nacional.
Por ahora, el desarrollo más concreto relacionado con EPM en el Oriente antioqueño es la posible ampliación de la central Guatapé. El almacenamiento por bombeo aparece como una alternativa tecnológica de interés para el futuro del sistema energético, pero no debe confundirse con un proyecto de pruebas ya confirmado por la empresa.
Un futuro marcado por la flexibilidad energética
La evolución del sistema eléctrico colombiano no dependerá únicamente de construir más centrales. También será necesario encontrar mecanismos para utilizar mejor la energía que ya se produce, administrar los recursos hídricos con mayor eficiencia y responder a las variaciones de la demanda.
En ese escenario, los grandes embalses de Antioquia representan una infraestructura estratégica. Y si en el futuro EPM o cualquier otro actor desarrolla sistemas de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo en la región, estos podrían convertirse en una pieza adicional para complementar la generación renovable y proporcionar mayor flexibilidad a la red.
Mientras tanto, el proyecto que cuenta con respaldo público y declaraciones directas de EPM es la posible ampliación de Guatapé, una central que, después de más de cinco décadas de operación, continúa ocupando un lugar central en la infraestructura energética de Antioquia y Colombia.
