Neymar acumula polémicas en el Santos que van desde peleas en el vestuario hasta insultos a rivales y jugadores del propio equipo
El regreso de Neymar al Santos en 2025 parecía el cuento perfecto, pero 2026 se convirtió en una película de escándalos continuos. En mayo protagonizó un altercado en el entrenamiento con el joven Robinho Jr. tras no aceptar que le driblasen, llegando a empujarlo y aplicarle una zancadilla que quedó grabada en video y se viralizó en todo Brasil. Después vino la polémica con la arbitraje, donde usó una expresión machista para criticar a un árbitro y tuvo que pedir disculpas públicamente en YouTube. También fue captado jugando torneos de poker mientras el Santos disputaba la Copa Sudamericana, y respondió con arrogancia a quienes lo criticaron por ello.
La lista no para ahí: tras eliminar al Remo en la Copa de Brasil, Neymar se lanzó a provocar a jugadores, dirigentes y torcedores rivales en el estadio con insultos y cantos de “eliminado”, desatando la furia del propio presidente del Remo que lo llamó públicamente vagabundo. Para colmo, el Santos le debe más de 90 millones de reales en derechos de imagen, una deuda que llegó a generar una crisis institucional con llamados a la renuncia del presidente Marcelo Teixeira. Un año en el que Neymar dejó más titulares por sus polémicas que por sus goles, en lo que debía ser su temporada de redención antes del Mundial 2026.
