Ana María Saavedra avanza en su recuperación luego de sobrevivir al colapso del edificio en el que vivía junto a sus padres y sus dos hermanas trillizas, quienes murieron durante el terremoto del 10 de agosto en Colombia. La joven sufrió fracturas en un brazo y en la pelvis y permanece bajo atención médica.

De acuerdo con su familia, Ana María fue sometida a una cirugía que tuvo un resultado favorable y que permitirá avanzar en el proceso para que pueda volver a caminar. Antes de ingresar al quirófano, la joven habría expresado su deseo de salir adelante. “Doctor, yo necesito vivir porque Dios me tiene para cosas muy grandes”, relató su prima Diana March Espinosa sobre las palabras que le habría dicho al anestesiólogo.

La joven no conoció de inmediato la magnitud de la tragedia. Mientras se recuperaba de la intervención, preguntaba por sus padres y sus hermanas, sin saber que los cuatro habían muerto tras el desplome de la estructura en la que residían.

Según el relato familiar, la noticia le fue comunicada el jueves 13 de agosto, después de la operación. Sus tías Vicky y Esperanza, hermanas de su padre, estuvieron a su lado durante ese momento y continúan acompañándola en su recuperación.

El edificio de cuatro pisos colapsó tras el sismo cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó. De acuerdo con sus familiares, Ana María fue la única persona que logró sobrevivir al derrumbe de la estructura.

Su recuperación requerirá más que la atención de las lesiones físicas. La familia explicó que deberá someterse a terapias y controles médicos, además de recibir acompañamiento psicológico para afrontar la pérdida de sus padres y sus dos hermanas.

“Yo no sé vivir sin mis hermanas, yo no sé vivir sin mi papá y mi mamá”, habría expresado Ana María, según el testimonio de sus familiares, quienes reconocen la dificultad que representa comenzar una nueva etapa después de la tragedia.

Carlos Saavedra, primo de la joven, señaló que su evolución médica es favorable y que la familia espera que pueda recibir el alta una vez los especialistas determinen que está en condiciones de continuar el proceso de recuperación.

Ante la nueva realidad de Ana María, sus familiares han organizado una red de apoyo para acompañarla durante los próximos años. Dos de sus tías permanecerán en Cali para estar cerca de ella, mientras otros familiares, amigos y profesionales contribuirán a su recuperación.

Las trillizas habían estudiado mercadeo en la Universidad Javeriana y, según sus allegados, mantenían una relación muy cercana. El terremoto interrumpió esa vida familiar y dejó a Ana María como la única sobreviviente de su núcleo más cercano.

Sus familiares también habilitaron canales para coordinar el acompañamiento y recibir las muestras de solidaridad que han llegado desde diferentes lugares del país. Para ellos, el objetivo ahora es ayudar a Ana María a afrontar la pérdida y construir una nueva etapa de su vida.