El terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto cerca de San José del Palmar, Chocó, no es un hecho aislado en esta región del país. De acuerdo con los registros del Servicio Geológico Colombiano, en esta zona se han presentado varios movimientos telúricos de gran magnitud a lo largo de la historia.
San José del Palmar se encuentra en un área considerada de alta amenaza sísmica, debido a la presencia de diferentes fuentes capaces de generar movimientos de tierra. Entre ellas están las zonas de interacción de las placas de Nazca y Suramericana, responsables de los llamados sismos de subducción.
La región también registra actividad asociada con sistemas de fallas geológicas ubicadas en la corteza terrestre. Estas estructuras permiten la liberación de energía acumulada y han provocado terremotos importantes en diferentes momentos.
Uno de los antecedentes más relevantes ocurrió el 30 de julio de 1962, cuando un sismo de magnitud 6,5 afectó principalmente a Antioquia, Caldas, Quindío, Risaralda y el norte del Valle del Cauca. Cerca de 90 municipios pertenecientes a 11 departamentos reportaron algún tipo de afectación y el movimiento fue percibido en buena parte del territorio nacional.
Otro evento significativo ocurrió el 4 de febrero de 1938. En esa ocasión, un terremoto de magnitud 7,0 produjo daños en diferentes poblaciones de Antioquia, Caldas, Risaralda y Quindío. El movimiento fue percibido desde Pasto hasta Barranquilla y también se sintió en ciudades de Ecuador y Perú.
Uno de los episodios más graves se presentó el 12 de diciembre de 1979, cuando un terremoto de magnitud 7,2 afectó zonas de Colombia y Ecuador. El movimiento generó además un tsunami que impactó la costa del Pacífico entre Guapi y Tumaco.
Según los registros del Servicio Geológico Colombiano, testigos reportaron varias olas de aproximadamente tres metros de altura, que afectaron viviendas, animales y personas. Las mayores consecuencias se registraron en poblaciones costeras de Cauca y Nariño, entre ellas El Charco, San Juan de la Costa, Mosquera y Tumaco.
La actividad sísmica de la zona también incluye otros terremotos registrados durante el siglo XX. Entre ellos se encuentran los ocurridos el 7 de junio de 1925, de magnitud 6,1; el 23 de mayo de 1957, también de 6,1; el 20 de diciembre de 1961, de magnitud 6,8; el 3 de abril de 1973, de 6,2, y el 8 de febrero de 1995, de 6,4.
Con estos antecedentes, el terremoto registrado el 10 de agosto se suma a una historia de actividad sísmica importante en el occidente colombiano. El Servicio Geológico Colombiano mantiene el monitoreo permanente de la zona para registrar nuevos movimientos y actualizar la información sobre la actividad tectónica del país.
