Dejarse el maquillaje durante la noche no es recomendable porque, mientras duermes, la piel sigue produciendo grasa, sudor y células muertas, y el maquillaje puede mezclarse con todo eso y permanecer varias horas sobre la piel.
Las principales consecuencias pueden ser:
- Poros obstruidos: pueden aparecer puntos negros, puntos blancos y granitos.
- Brotes de acné: especialmente si tienes piel grasa o con tendencia al acné.
- Irritación y enrojecimiento: algunos ingredientes pueden irritar la piel cuando permanecen muchas horas.
- Piel opaca y áspera: la acumulación de maquillaje y residuos puede hacer que la piel se vea menos luminosa.
- Envejecimiento prematuro: dormir frecuentemente con maquillaje puede favorecer el estrés oxidativo y dificultar la recuperación normal de la piel.
- Problemas alrededor de los ojos: dejar máscara de pestañas, delineador o sombras puede causar irritación, picazón o inflamación; además, las partículas pueden entrar en los ojos.
- Labios resecos: si duermes con labial, especialmente los de larga duración, pueden resecarse y agrietarse.
Lo ideal antes de dormir: retirar el maquillaje, limpiar suavemente el rostro y aplicar una hidratante adecuada para tu tipo de piel. No necesitas frotar fuerte; una limpieza suave es suficiente.
