El terremoto de magnitud 7,4 que estremeció el occidente de Colombia el pasado 10 de agosto continúa generando consecuencias que van más allá de los daños materiales y las víctimas mortales. A medida que avanzan las labores de recuperación, las autoridades y organizaciones de búsqueda enfrentan una preocupación adicional: preservar posibles evidencias de personas desaparecidas durante el conflicto armado colombiano.

Uno de los casos más delicados se registra en el municipio de Roldanillo, donde el movimiento sísmico provocó alteraciones en un cementerio y dejó expuestos restos óseos, prendas de vestir y elementos que podrían estar relacionados con víctimas de la violencia.

La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) ya intervino en el lugar y recuperó dos esqueletos y nueve bolsas que contenían ropa de características militares. Estos elementos serán sometidos a procesos de identificación y análisis para determinar su procedencia y establecer si corresponden a personas desaparecidas durante el conflicto.