La crisis económica del Deportivo Pereira vuelve a poner al club en el centro de la atención del fútbol colombiano. Los jugadores del plantel profesional anunciaron un cese de actividades a partir de la próxima semana, debido a los incumplimientos en el pago de sus salarios.
Según el comunicado divulgado por los futbolistas, actualmente se les adeuda el salario correspondiente a julio y la primera quincena de agosto. La situación también afecta a otros trabajadores y colaboradores del club, algunos de los cuales acumulan retrasos equivalentes a varias quincenas.
A pesar del conflicto, el plantel decidió disputar el partido frente a Alianza en Valledupar, como muestra de respeto por la hinchada, la ciudad y las personas que atraviesan dificultades tras la reciente emergencia. Sin embargo, después de ese compromiso, los jugadores anunciaron que suspenderán los entrenamientos y no se presentarían a partidos oficiales mientras la institución no cumpla con sus obligaciones laborales.
Los futbolistas también expresaron su preocupación por la situación administrativa del equipo, asegurando que la incertidumbre afecta directamente su preparación, concentración y rendimiento deportivo.
El anuncio representa un nuevo capítulo en los problemas financieros que han golpeado al conjunto matecaña y que ya habían provocado una situación similar anteriormente. Ahora, la continuidad del equipo en las próximas jornadas dependerá de que la dirigencia encuentre una solución y logre ponerse al día con los pagos pendientes.
La pelota queda, entonces, en manos de los directivos del Deportivo Pereira, que deberán responder ante sus jugadores, trabajadores y una afición que nuevamente ve amenazado el futuro deportivo del club.
