Las imágenes obtenidas por investigadores de la Universidad de Minnesota muestran a una hembra de puma junto a tres cachorros alimentándose de un venado. El hallazgo constituye la primera evidencia confirmada de reproducción de pumas salvajes en el estado en más de 100 años y podría marcar un nuevo capítulo para la especie en el Medio Oeste de Estados Unidos.
Un descubrimiento realizado casi por casualidad en los bosques del norte de Minnesota está generando gran interés entre investigadores y autoridades ambientales. Cámaras trampa instaladas por el Voyageurs Wolf Project, un programa de investigación de la Universidad de Minnesota dedicado principalmente al estudio de los lobos y otros animales del ecosistema, captaron a una hembra de puma acompañada por tres cachorros.
El registro, obtenido el 25 de marzo de 2026, constituye la primera evidencia confirmada de reproducción de pumas salvajes en Minnesota en más de un siglo, según el Departamento de Recursos Naturales de Minnesota (DNR).
El hallazgo resulta particularmente significativo porque, durante décadas, los pumas detectados en Minnesota habían sido considerados principalmente animales solitarios y transitorios, especialmente machos jóvenes que se desplazaban desde poblaciones establecidas más al oeste.
La aparición de una hembra acompañada por tres crías cambia parcialmente esa interpretación y plantea una pregunta de enorme importancia para los científicos: ¿podría Minnesota estar comenzando a convertirse nuevamente en territorio de reproducción para el puma?
Por ahora, los investigadores son cautelosos. La presencia de una camada no demuestra por sí sola que exista una población reproductora establecida. Sin embargo, sí representa una evidencia excepcional de que la especie está consiguiendo reproducirse en el estado después de más de un siglo de ausencia documentada.
El momento en que las cámaras captaron a la familia de pumas
El descubrimiento ocurrió durante un estudio sobre la supervivencia de los ciervos de cola blanca en el norte de Minnesota.
Los investigadores habían colocado collares GPS a varios ciervos durante el invierno para conocer las causas de mortalidad de estos animales. Uno de los collares comenzó a transmitir una señal que indicaba que el venado había muerto.
Cuando el equipo acudió al lugar, encontró el cadáver parcialmente cubierto con hojas, un comportamiento que podía ser indicativo de depredación por parte de un felino.
Los investigadores inicialmente pensaron que probablemente se trataba de un lince rojo o bobcat, una especie mucho más común en la región. Sin embargo, existía la posibilidad de que el responsable fuera un puma, por lo que decidieron instalar dos cámaras trampa alrededor del cadáver.
La decisión terminó produciendo uno de los registros de fauna más extraordinarios obtenidos recientemente en Minnesota.
Las cámaras captaron primero a dos cachorros regresando al lugar y posteriormente registraron a la hembra junto con las tres crías. En total, el equipo consiguió varias horas de imágenes de los animales interactuando alrededor del cadáver del venado.
El propio proyecto informó que consiguió aproximadamente 7,3 horas de video, equivalentes a unos 435 minutos de observación.
Las imágenes muestran comportamientos naturales difíciles de observar directamente: los cachorros alimentándose, interactuando entre ellos y permaneciendo cerca de su madre. También fueron registrados momentos de acicalamiento y vocalizaciones, incluidos gruñidos y bufidos entre las crías.
Para los científicos, la calidad y duración del registro convierten el descubrimiento en algo mucho más valioso que una fotografía ocasional de un puma.
Tres cachorros y una madre: una escena inédita para Minnesota
El video muestra a una hembra adulta acompañada por tres cachorros de puma.
John Erb, biólogo investigador del Minnesota DNR, estimó a partir de las características observadas en las imágenes que los cachorros tenían aproximadamente entre siete y nueve meses de edad cuando fueron registrados. Esto significa que probablemente nacieron durante el otoño de 2025.
La estimación también permite reconstruir parcialmente la historia de la familia.
Los cachorros habrían pasado sus primeros meses de vida ocultos y bajo el cuidado de la hembra, hasta alcanzar una edad suficiente para desplazarse y alimentarse junto a ella. Para marzo de 2026, ya eran lo suficientemente grandes como para aparecer claramente frente a las cámaras.
El hecho de que tres cachorros hayan llegado juntos hasta ese momento también ofrece una oportunidad científica excepcional para estudiar la supervivencia de las crías en una región donde la especie no había sido documentada reproduciéndose durante generaciones.
¿Por qué es tan importante este descubrimiento?
El puma, también conocido como león de montaña, cougar o Puma concolor, fue históricamente una especie nativa de Minnesota.
Antes de la expansión europea y de las transformaciones humanas del territorio, los pumas ocupaban buena parte del estado. Sin embargo, la persecución directa, la pérdida de hábitat y la reducción de sus presas contribuyeron a su desaparición local durante los siglos XIX y principios del XX.
El propio Minnesota DNR señala que los pumas estaban presentes en buena parte del estado antes del asentamiento europeo, aunque nunca fueron especialmente numerosos.
La especie terminó desapareciendo de Minnesota como población reproductora.
Durante el siglo XX y las primeras décadas del XXI aparecieron ocasionalmente individuos, pero durante mucho tiempo no existieron pruebas suficientes para demostrar que los pumas estuvieran formando una población estable.
Eso es precisamente lo que hace tan importante la grabación de 2026.
Una cosa es que un puma recorra cientos de kilómetros desde otra población y aparezca temporalmente en Minnesota. Otra completamente distinta es que una hembra llegue al estado, encuentre un territorio adecuado, tenga crías y consiga mantenerlas con vida durante varios meses.
Los pumas ya estaban regresando al Medio Oeste
Aunque el descubrimiento tomó por sorpresa a muchos investigadores, la aparición de pumas en Minnesota no es completamente nueva.
El DNR señala que entre 2004 y principios de 2026 se registraron 180 detecciones de posibles pumas salvajes en Minnesota. Sin embargo, muchas de esas detecciones probablemente correspondían al mismo individuo observado en distintos momentos.
Además, desde 2007 el organismo ha confirmado mediante fotografías de cámaras trampa, animales muertos, huellas y otras evidencias biológicas varias observaciones de pumas.
Durante años, la mayoría de los ejemplares confirmados correspondieron a animales jóvenes, especialmente machos.
Esto tiene una explicación biológica.
Los machos jóvenes suelen abandonar el territorio donde nacieron cuando alcanzan la madurez y recorren grandes distancias buscando nuevos territorios. Los pumas pueden desplazarse decenas de kilómetros en un solo día, por lo que no resulta imposible que ejemplares procedentes de poblaciones del oeste terminen atravesando estados del Medio Oeste.
Los análisis genéticos realizados anteriormente a ejemplares encontrados en Minnesota han relacionado a algunos de estos animales con poblaciones de Dakota del Sur, Dakota del Norte y Nebraska.
El origen de los pumas que llegan a Minnesota
El DNR estima que las principales poblaciones reproductoras más cercanas a Minnesota se encuentran al oeste, particularmente en regiones de las Dakotas.
Una de las poblaciones más importantes se encuentra en las Black Hills de Dakota del Sur, donde se estima que existen alrededor de 250 pumas. También existen poblaciones en otras zonas del oeste estadounidense.
La distancia entre esas poblaciones y Minnesota es considerable.
Esto explica por qué durante mucho tiempo los científicos consideraron que la presencia de pumas en Minnesota correspondía principalmente a animales dispersantes y no a una población establecida.
La situación comenzó a cambiar gradualmente a medida que las poblaciones occidentales crecieron y aumentó la cantidad de animales jóvenes que abandonaban sus territorios de origen.
Un dato especialmente importante: la aparición de una hembra
La presencia de una hembra salvaje es especialmente relevante.
Los machos jóvenes tienen una mayor tendencia a dispersarse y recorrer largas distancias, mientras que establecer una población reproductora requiere que también lleguen hembras y permanezcan en territorios adecuados.
Por esa razón, durante años los científicos podían confirmar la presencia de pumas en Minnesota sin que eso significara necesariamente que la especie estuviera regresando de forma permanente.
El descubrimiento de una hembra con tres cachorros demuestra que, al menos en este caso, un puma consiguió establecerse durante suficiente tiempo para reproducirse.
El DNR considera que esto podría representar un punto de partida para una posible población en el futuro, aunque todavía es demasiado pronto para saber si ocurrirá.
Minnesota tiene condiciones favorables para los pumas
Una de las razones por las que los investigadores consideran posible el establecimiento de pumas en Minnesota es la disponibilidad de hábitat y alimento.
El estado cuenta con extensas áreas boscosas, especialmente en su región septentrional, además de una importante población de ciervos de cola blanca.
Los ciervos constituyen una presa potencialmente importante para un depredador del tamaño de un puma.
De hecho, el descubrimiento de la familia ocurrió precisamente alrededor del cadáver de un ciervo que aparentemente había sido cazado por los felinos.
El norte de Minnesota también ofrece grandes extensiones de bosques y zonas relativamente poco desarrolladas, condiciones que pueden favorecer a un animal conocido por su capacidad para evitar a los seres humanos.
Sin embargo, disponer de hábitat adecuado no garantiza que una población pueda establecerse.
El gran desafío será la supervivencia de los cachorros
La presencia de los tres cachorros es una señal positiva, pero los investigadores han advertido que todavía existe una gran incertidumbre sobre su futuro.
Los jóvenes pumas enfrentan numerosos peligros antes de alcanzar la edad adulta.
Entre ellos están los vehículos, otros depredadores y, potencialmente, otros pumas.
El propio Minnesota DNR ha señalado que los cachorros podrían morir antes de alcanzar la madurez, incluso por ataques de lobos, por otros pumas o por atropellos.
Esto es especialmente importante porque una población no se establece simplemente porque una hembra tenga crías.
Los cachorros deben sobrevivir, crecer, dispersarse y eventualmente reproducirse. Para que el proceso produzca una población autosuficiente, deben existir suficientes hembras y machos capaces de reproducirse durante varias generaciones.
Por ello, los científicos consideran el hallazgo un primer paso, no una prueba definitiva de que Minnesota ya tenga una población estable de pumas.
El antecedente de 2001
Existe además un antecedente que ayuda a entender la importancia del descubrimiento actual.
En 2001 se documentó en Minnesota una hembra de puma acompañada por dos cachorros. Sin embargo, esos animales fueron considerados pumas de origen cautivo o relacionados con cautiverio, por lo que no constituyeron evidencia de una población salvaje establecida.
El DNR señala que esa fue la última ocasión en que se documentaron cachorros en Minnesota antes del descubrimiento de 2026.
Por eso, aunque pueden existir registros históricos de crías, el video obtenido por el Voyageurs Wolf Project tiene una diferencia fundamental: muestra una familia considerada de origen salvaje en el entorno natural del norte del estado.
No significa todavía que Minnesota tenga una población estable
Uno de los puntos que debe quedar claro es que el descubrimiento no significa que los pumas hayan regresado definitivamente a Minnesota.
El DNR mantiene una postura prudente.
La evidencia confirma reproducción, pero todavía no permite establecer el tamaño de una eventual población ni determinar si habrá reproducción sostenida en los próximos años.
Los científicos necesitan observar nuevos individuos, especialmente hembras, y comprobar que los cachorros sobrevivan hasta la edad adulta.
También será necesario determinar si los descendientes permanecen en la región o si se dispersan hacia otros territorios.
En otras palabras, la pregunta ya no es solamente si un puma puede llegar a Minnesota.
Ahora existe evidencia de que una hembra pudo reproducirse allí y criar al menos tres cachorros.
La incógnita es si este caso será excepcional o si representa el comienzo de un proceso de recolonización.
Las cámaras trampa están cambiando el estudio de la fauna
El hallazgo también demuestra el valor de las cámaras trampa para estudiar animales extremadamente difíciles de observar.
El Voyageurs Wolf Project ha instalado cientos de cámaras en el noreste de Minnesota como parte de sus investigaciones sobre lobos y otros animales.
Desde 2023, esas cámaras habían registrado pumas solitarios en ocho ocasiones, pero nunca habían captado cachorros.
La tecnología permite mantener una vigilancia constante de lugares que los investigadores no podrían observar durante las 24 horas del día.
En este caso, además, las cámaras no fueron colocadas originalmente para buscar una familia de pumas. Fueron instaladas debido a la muerte de un ciervo.
La combinación de seguimiento GPS, investigación de depredación y cámaras automáticas terminó revelando una escena que probablemente habría pasado inadvertida para los seres humanos.
Un regreso que podría transformar el ecosistema
Si los pumas consiguieran establecerse de manera permanente en Minnesota, su presencia podría tener consecuencias ecológicas importantes.
Como grandes depredadores, estos animales pueden influir sobre las poblaciones de sus presas y modificar el comportamiento de otros animales.
Los ciervos, por ejemplo, podrían cambiar sus patrones de movimiento ante la presencia de un nuevo depredador.
A su vez, la interacción entre pumas, lobos, osos y otros carnívoros podría generar nuevas dinámicas dentro de los ecosistemas del norte de Minnesota.
Pero todavía no se sabe si ese escenario llegará a producirse.
El DNR reconoce que es difícil predecir cuándo, o incluso si, suficientes pumas de ambos sexos conseguirán establecerse para crear una población autosuficiente.
¿Representa este hallazgo una recuperación natural?
Por ahora, todo apunta a que la aparición de estos animales forma parte de un proceso natural de expansión y dispersión.
Las poblaciones de pumas del oeste estadounidense han aumentado en determinadas regiones y algunos individuos jóvenes han comenzado a desplazarse hacia territorios donde la especie había desaparecido.
El fenómeno no se limita a Minnesota.
En los últimos años también se han producido registros de pumas en diferentes lugares del Medio Oeste. El propio DNR señala que las detecciones de individuos, especialmente machos errantes, ya no son tan sorprendentes en Minnesota y en buena parte del Medio Oeste.
Además, en la península superior de Michigan se documentó recientemente otra hembra acompañada por cachorros, un hecho que también representó evidencia de reproducción en una zona situada mucho más al este de las poblaciones tradicionales.
Estos acontecimientos podrían indicar que el puma está recuperando parte de su antigua distribución.
¿Hay peligro para las personas?
El descubrimiento también puede generar preocupación entre los residentes de las zonas rurales y boscosas.
Sin embargo, el Minnesota DNR enfatiza que los encuentros entre seres humanos y pumas son extremadamente poco frecuentes.
Los pumas suelen evitar a las personas y son animales de comportamiento reservado.
En caso de encontrarse con uno, las autoridades recomiendan no correr ni agacharse. En cambio, la persona debe enfrentarlo directamente, intentar parecer más grande y hablar con firmeza.
El DNR también recuerda que los pumas están protegidos en Minnesota y que no existe una temporada abierta de caza para esta especie. Un ejemplar solo puede ser abatido por autoridades o personas autorizadas cuando existe una amenaza inmediata para la seguridad pública.
Un descubrimiento que abre una nueva etapa
Las imágenes captadas en el norte de Minnesota ofrecen mucho más que una escena llamativa de una madre puma junto a sus cachorros.
Representan una pieza de evidencia que puede ayudar a los científicos a comprender cómo las poblaciones de grandes carnívoros están recuperando territorios que ocuparon históricamente.
Durante más de un siglo no existieron pruebas confirmadas de que los pumas salvajes estuvieran reproduciéndose en Minnesota.
Ahora, una cámara escondida en el bosque ha registrado a una familia completa.
La madre y sus tres cachorros no garantizan por sí solos el regreso definitivo de la especie. Muchos factores determinarán si las crías sobreviven y si otros pumas llegan posteriormente a la región.
Pero el descubrimiento sí demuestra algo que durante décadas parecía improbable: los pumas no solo están llegando ocasionalmente a Minnesota; al menos una hembra logró establecerse allí y criar una nueva generación en libertad.
Para los investigadores, el siguiente capítulo será seguir el rastro de esta familia y determinar si estos tres cachorros representan un episodio aislado o el comienzo de una recuperación mucho más amplia del puma en el Medio Oeste estadounidense.
