La digitalización se ha convertido en una herramienta fundamental para preservar el patrimonio documental y facilitar el acceso a materiales históricos que, por su antigüedad y fragilidad, requieren cuidados especiales. La Biblioteca Británica desarrolla desde hace décadas proyectos destinados a trasladar parte de sus colecciones físicas al entorno digital.

Entre los materiales digitalizados se encuentran libros, folletos, publicaciones periódicas y otros impresos de los siglos XVIII y XIX, documentos que permiten conocer los debates políticos, sociales, científicos y culturales de aquella época. Uno de los proyectos más importantes contempló la digitalización de 250.000 libros, folletos y publicaciones periódicas publicados entre 1700 y 1870.

Los folletos tienen un valor especial para los investigadores. Aunque muchos fueron concebidos como publicaciones de corta duración, reflejan discusiones sobre política, religión, educación, economía, ciencia y movimientos sociales. Su conservación permite reconstruir aspectos de la vida cotidiana y de los grandes cambios que transformaron a la sociedad durante el siglo XIX.