La Conmebol oficializó una modificación estructural clave para la edición 2027 de la Copa Sudamericana. El organismo rector del fútbol sudamericano determinó el fin de los partidos de eliminación directa a juego único en la primera etapa del torneo.

A partir de 2027, las llaves iniciales entre equipos de un mismo país se disputarán bajo el formato clásico de ida y vuelta. Esta medida sustituye al sistema actual, criticado por otorgar una ventaja competitiva inmediata al club que resultaba beneficiado con la localía en el sorteo.

Con este retorno al diseño tradicional, los clubes participantes se garantizarán disputar al menos un encuentro internacional frente a su público. Los ganadores de estos cruces de ida y vuelta obtendrán el boleto directo a la fase de grupos del certamen continental, cuyo inicio oficial está programado para marzo de 2027.