Una devastadora riada golpeó varias zonas del norte de Nepal, cerca de la frontera con China, dejando al menos 160 personas muertas y cientos de desaparecidos. La emergencia también afectó la región china del Tíbet, donde se reportaron víctimas y personas cuyo paradero aún se desconoce.
El distrito de Rasuwa, una zona montañosa y de gran atractivo turístico, se encuentra entre los territorios más afectados. El desbordamiento repentino del río Bhotekoshi arrasó viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras, mientras grandes cantidades de lodo y escombros dificultan el acceso de los equipos de emergencia.
Entre las personas desaparecidas se encuentran cientos de extranjeros que se encontraban en Nepal por actividades turísticas, de senderismo o peregrinación. Las autoridades han informado que más de 300 ciudadanos extranjeros figuran entre los desaparecidos, aunque las cifras continúan cambiando a medida que avanzan las labores de búsqueda.
Equipos del Ejército y la Policía de Nepal participan en las operaciones de rescate con helicópteros y otros recursos. India y China también han ofrecido apoyo para atender la emergencia, mientras organismos internacionales preparan asistencia humanitaria para las comunidades afectadas.
Las autoridades mantienen las alertas ante el riesgo de nuevas crecidas y han pedido a los habitantes que se alejen de las riberas de varios ríos. Especialistas consideran que una avalancha de origen glaciar o un deslizamiento de tierra pudo provocar el repentino aumento del caudal, en una región especialmente vulnerable a este tipo de fenómenos.
